Ciudad Guayana.- Luego de permanecer más de un año en prisión por razones políticas, Ramón Bejarano, un activista de Vente Venezuela en el estado Bolívar, ofreció su testimonio a El Pitazo.
Este viernes, 6 de marzo, dijo que con firmeza y cautela se está reincorporando a las actividades en las que participaba antes de su arresto: manifestaciones de jubilados y trabajadores de las industrias básicas de Guayana para exigir salarios dignos y calidad de vida.
Bejarano fue detenido el 17 de diciembre de 2024 cuando estaba en camino a una protesta laboral en Puerto Ordaz y excarcelado el 25 de enero en el marco de la Ley de Amnistía. No tiene libertad plena: debe presentarse periódicamente ante los tribunales.
“Yo iba caminando de mi casa a una actividad en la CVG. Es algo que hacíamos todos los miércoles, porque defender los derechos humanos es amor. Lamentablemente ese día me secuestraron, me llevaron al Sebin (Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional) de San Félix, posteriormente al Helicoide y mis últimos tiempos los pasé en La Pica, en Monagas”, relató Bejarano.
— Es la primera protesta en la que participa después de su arresto ¿Siente miedo?
— No tengo miedo, porque yo quiero un cambio para todos los venezolanos. Y lo he dicho en todos los lugares. Aquí hemos defendido a sindicalistas de un lado y de otro. Aquí acompañamos hasta la familia de Bladimir Tremaria (sindicalista oficialista) y lo hicimos porque es otro trabajador más y lo que buscamos es que la familia vuelva a lo que éramos antes.
El activista, quien es parte del equipo del partido de María Corina Machado en Bolívar y la acompañó en su gira en esa zona del país, considera que la reconciliación implica cambios profundos en ministerios e instituciones.
“Cuando se habla de reconciliación significa que tú también tienes que cambiar. Aquí tiene que haber cambios estructurales en los ministerios y en muchas áreas para que no haya más corrupción. La reconciliación también debe ser recuperar las zonas industriales de Guayana que están convertidas en chatarra. Hay que aumentar los beneficios de todos los trabajadores”, señaló.
Bejarano, un publicista de 53 años con amplia experiencia en el sector forestal e industrial de Guayana, recalcó que está consciente de la persecución en el país, pero cree que es necesario seguir alzando la voz.
“Porque hay gente que está en su casa padeciendo necesidades y uno actúa por amor a ellos. Yo estoy en la calle, pero todavía me siento preso político porque tengo medidas cautelares”, apuntó.
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