🔴🔵 Tres líderes – EL NACIONAL

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El futuro no existe, se construye, por tanto imposible de saber el destino de los tres líderes a los que prestaré  atención en estas líneas, en  riguroso orden alfabético:  Delcy Rodríguez, Enrique Márquez y María Corina Machado. Se trata de líderes fundamentales  porque las miradas se fijan en ellos, se identifican con ellos y desean que se pose en ellos el ansiado control del poder. Podemos decir que Delcy ya lo es en su condición de presidenta encargada, aunque no es lo mismo que ser presidente con los plenos atributos legitimados por una elección popular en los términos establecidos por la Constitución. 

De los tres líderes dos son mujeres y uno solo hombre, algo que en lo personal me llena de satisfacción pues revela el progreso de las mujeres, sus capacidades y aptitudes en todos los campos, algo impensable en la Venezuela de un pasado reciente que en la actualidad nos parece lejano. Los tres son profesionales, dos ingenieros y una abogada, los tres con una edad que gira alrededor de sesenta años, lo cual se traduce en una ya rica experiencia de vida que puede proyectarse, si la salud y la vocación de poder se los permite, unos cuantos lustros más.

Los demócratas quisiéramos que se abra la luz a una posible transición a la democracia, hoy por hoy imposible de asegurar. Depende de los venezolanos y también de la conducción de sus líderes, incluidos los tres mencionados, que ello pueda suceder, así como la calidad de la experiencia democrática que en definitiva puediera  surgir. No es nada sencillo develar el resultado, pues además hay un factor real aunque lo consideráramos en su momento insospechado, que no es otro que la tutela ejercida sobre el país desde el 3 de enero por una potencia extranjera, los Estados Unidos de América. 

En riguroso orden alfabético repito, destacaré a continuación algunas líneas muy personales sobre cada uno de los tres líderes que hoy considero fundamentales, así como el entorno donde desarrollan su vida política:

Delcy Rodríguez une a su condición de presidente encargada la  cualidad de ser elegida por los factores que constituyen el régimen definido como chavista ( en consideración  a su fundador) y que la presidenta ha reafirmado en diversas ocasiones. Dotada de una rica experiencia en el manejo de cargos de primer orden y responsabilidad en el Estado, fue reconocida como interlocutora de primer orden en las relaciones con Estados Unidos, ganándose el aprecio tanto del secretario de estado Marco Rubio como por el presidente Trump. Con el aval de ser considerada como una funcionaria modernizadora, resulta  difícil desentrañar sus proyectos políticos para el futuro.  Su fuerte es el orden y la paz, fundamento de la estabilidad política en cualquier latitud; no obtante tendría  que lidiar con el pesado fardo que significa la experiencia chavista en tantos años de dominación.

Enrique Márquez representa la moderación política, la experiencia de años de dedicación como dirigente  a la dura actividad que guía al hombre político dentro de una visión incrementalista, en función de conquistar cambios progresivos a través de la negociación y la convivencia pacífica, lo que debe  comenzar por el respeto a la constitución, seguido por el logro de cambios paulatinos en la reconquista de derechos fundamentales y el andamiaje  institucional, que debe desembocar en la legitimación democrática gracias a la convocatoria de elecciones confiables. Formado en las ideas socialdemócratas, Márquez es un ferviente partidario de un régimen de libertades que promueva la justicia social.

María Corina Machado, la única de los líderes reseñados que ha manifestado claramente su intención de luchar por la candidatura presidencial, es una figura consagrada, un símbolo que ha trascendido las fronteras nacionales, valiente y apasionada con una indiscutible fuerza popular comprobada, donde ha mostrado una dedicación ejemplar y sacrificada en la lucha por los ideales libertarios que conduzcan a un cambio democrático en el país. Líder carismática con una visión espiritual de transformación política,  atributo excepcional en nuestra accidentada historia, sus adversarios dentro del mundo opositor le arrostran su dificultad para promover la negociación y el consenso entre iguales en función de la búsqueda de objetivos comunes.

En conclusión, estos tres líderes, es mi  opinión estrictamente personal y desinteresada repito, guiarán el combate político de estos próximos años, con la esperanza de que contribuyan con sus acciones y decisiones al desarrollo de una experiencia democrática guiada por el Estado de derecho que tanto anhela la inmensa mayoría de los venezolanos.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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