Caracas.- Henrique Capriles afirmó que el primer paso para la recuperación de Venezuela está en recuperar el salario mínimo de los trabajadores, que actualmente está en niveles extremadamente bajos.
A través de una transmisión en vivo en su cuenta de X, Capriles criticó la agenda de debate en la Asamblea Nacional y aseguró que muchos temas discutidos allí no reflejan las principales preocupaciones de la población. Además hizo énfasis en que la mayoría de los venezolanos enfrenta una crisis económica profunda después de más de cuatro años sin aumentos del salario mínimo.
El salario mínimo venezolano permanece congelado desde marzo de 2022, cuando el gobierno fijó el monto en 130 bolívares. En ese momento equivalía a unos 30 dólares según el tipo de cambio oficial, pero la devaluación del bolívar ha reducido drásticamente su valor real.
El dirigente planteó la necesidad de abrir un debate nacional sobre la política salarial. A su juicio, el país necesita elevar el salario mínimo hasta 150 dólares mensuales para comenzar a recuperar el poder adquisitivo de los trabajadores y mejorar el ingreso familiar.
Capriles también cuestionó la falta de información económica pública. El diputado afirmó que el país necesita datos claros sobre el número total de empleados públicos, una cifra que permitiría calcular con mayor precisión la capacidad real del Estado para pagar salarios más altos.
Inflación por las nubes
También habló sobre la inflación que sigue en niveles elevados, mientras persiste una brecha entre el tipo de cambio oficial y el mercado paralelo de divisas. Esa diferencia impacta directamente en los precios y reduce la capacidad de compra de la población. Según cifras del Banco Central de Venezuela, la inflación acumulada del año alcanza 51,9 %.
El dirigente opositor también mencionó la necesidad de discutir el futuro de los salarios y las pensiones, especialmente ante rumores sobre una posible nueva legislación laboral.
En los últimos años, el Ejecutivo ha centrado su política de ingresos en el pago de bonos. Los trabajadores públicos reciben actualmente dos pagos principales: un bono de alimentación de 40 dólares y el denominado «bono de guerra económica» de 120 dólares. Ambos beneficios se depositan en bolívares al tipo de cambio oficial y no generan impacto en prestaciones sociales ni en otros beneficios laborales.
Con información de EFE
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973