El 4 de marzo, policías entraron disparando en una casa del barrio 19 de Abril en Petare y mataron al adolescente Elvis Daniel Urbina Machado y a dos jóvenes de 19 años. La madre de Urbina y la comunidad denunciarán este hecho ante la Defensoría del Pueblo y Ministerio Público
Por: Glorimar Fernández
Treinta y tres disparos quedaron registrados dentro de la casa del barrio 19 de Abril, en Petare, donde la mañana del 4 de marzo asesinaron al adolescente de 16 años, Elvis Daniel Urbina Machado y a otros dos jóvenes de 19 años.
Uno de los disparos traspasó un caldero que colgaba sobre la cocina. El rastro de los demás tiros quedó grabado en las paredes: orificios de distintos tamaños, algunos pequeños y redondos, otros muy grandes y deformes. Al consultar a la familia, respondieron que los huecos enormes fueron abiertos por los policías para extraer las balas incrustadas y no dejar rastros de la matanza que ellos mismos protagonizaron.
Una semana después de estos hechos, la madre de Elvis abrió las puertas de su casa a El Pitazo porque quería ser escuchada. Contó que al cadáver de su hijo le faltaban los dientes, tenía un disparo en una pierna y otro en el pecho, que fue el que lo mató.




En la cocina encontró dos bates que eran de sus hijos, guantes y un balde grande de pintura repleto de sangre, lo mismo que el colchón y colchonetas donde dormían las víctimas.
«Esta no es la primera vez», pidió hacer una pausa para recuperar el aliento y continuó «a mi hijo mayor también lo mataron hace tres años en la Zona 1 de Petare, tenía 18 años, denunciamos a los policías pero nunca hubo respuesta». No quiso dar su nombre, por temor a lo que pueda sucederle.
A la conversación se fueron uniendo vecinos que relataron un pedazo de la historia que vivieron.
Algunos grabaron con sus celulares cuando los policías salieron cargando los cadáveres, aunque en el parte oficial se lee que fueron heridos y trasladados a un hospital. Otros como Aida* de 22 años, se limitó a morder una sábana para evitar gritar sin llamar la atención mientras escuchaba la agonía de Elvis. Su casa está cerca del lugar de la tragedia, no pudo salir corriendo para no ser vista, porque un policía custodiaba la puerta de la casa.






¿Qué pasó en el barrio 19 de Abril?
Una comisión de al menos 30 funcionarios de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) llegó pasadas las 8:00 a.m. del 4 de marzo a Petare, acordonó el callejón El Planeta y obligó a que nadie pudiera entrar ni salir. Los vecinos estaban sorprendidos, porque es raro que este tipo de actuaciones lo hicieran a esa hora. Usualmente lo hacen en la madrugada.
Antes de llegar a la casa de Elvis, ubicada en un tercer piso, tumbaron varias puertas. Los testigos aseguran que solo escucharon murmullos entre los policías, e inmediatamente sonaron los disparos.
Lo que siguió fueron minutos de silencio y después se oyeron las carcajadas de los policías que estaban dentro.
Aida* detalló que los sonidos se hicieron más nítidos y comprendió que los uniformados se trasladaron a la cocina de la casa. Recuerda escuchar como si arrastraran algo muy pesado.


La mujer relató cómo Elvis se quejaba hasta que su voz se fue apagando y no lo volvió a escuchar. Supuso que los primeros disparos mataron a los dos mayores y lo que arrastraban fue el cuerpo del adolescente hasta la cocina, donde acabaron con su vida después de torturarlo hasta sacarle los dientes.
De la vivienda, se llevaron los cuerpos del adolescente, de Carlos Alberto Perdomo Machado y del otro muchacho que no era de la comunidad, pero que ese día estaba en la casa.
Más tarde otros funcionarios ingresaron con una bolsa negra en la que, según los vecinos llevaban armas y granadas, que le sirvieron, según contaron, para construir una escena que simulara un enfrentamiento armado.




Estaban en una fiesta
Antes de ser asesinados, los tres muchachos asistieron a una fiesta de cumpleaños. La agasajada era una prima de Elvis. A la media noche, se fue con sus amigos a su casa para dormir e incorporarse a sus rutinas al día siguiente. Antes de las 8:00 a.m. la hermana de Elvis, de 19 años, con su bebé y esposo salieron para una cita médica. Minutos después comenzó la operación policial y con esto, la tragedia.
Además de los tres muertos, de la vivienda se llevaron en calidad de detenidos a la joven Nohemí, a otro adolescente y a un adulto vecinos de la casa. La justificación de los funcionarios fue que serían testigos de lo que sucedió.
La madre de Elvis no estaba esa mañana en la casa porque trabaja en Barlovento en una siembra de cacao. El adolescente también tenía el mismo oficio pero se retiró días antes porque debía comprar pañales y medicamento para su hijo de apenas seis meses de nacido. A la hermana del muchacho también la amenazaron los policías.
En el barrio 19 de Abril, el homicidio de Elvis y de otros dos jóvenes dejan como marca una nueva tragedia. No solo la familia de Elvis es víctima, sino también los vecinos que presenciaron lo ocurrido. Después del asesinato los obligaron a encerrarse, son vigilados y también amenazados para que ningún video sea difundido.
Todas las personas que hablaron con El Pitazo se preguntan por qué los tres jóvenes no fueron detenidos, si es que había alguna razón, por qué no hubo interrogatorio ni intento aparente de identificación y por qué la respuesta policial se limitó a una ráfaga de disparos.
En la conversación, coincidieron en que conocen casos de personas que murieron en circunstancias parecidas, de manos de la PNB, en otros barrios de Caracas, sin proceso judicial ni explicación oficial.
Mientras, la madre de Elvis aseguró que, en nombre de sus dos hijos ejecutados, continuará con las denuncias ante la Defensoría del Pueblo y Ministerio Público, organismos del Estado que, hasta la fecha, no se han pronunciado sobre el suceso.


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