El estadounidense Román Anthony estaba en el home con conteo de 1 bola y 2 strike. En la lomita brillaba el cerrador venezolano Daniel Palencia. En las gradas del loanDepot Park en Miami, Florida, miles de venezolanos gritaban eufóricos y todos le pedían lo mismo: “¡Ponche!” “¡Ponche!” “¡Ponche!”. El lanzador complació a su país y lanzó una joya: una recta a 100 millas. El resultado: Venezuela campeón del Clásico Mundial de Béisbol.
Durante el torneo, no importó quien se parara en el plato. Podía ser Shohei Otani y Aaron Jude, los MVP de las ligas Nacional y Americana de las Grandes Ligas, o Juan Soto, otra superestrella de la MLB, si estaban en dos strike, el grito de “¡Ponche!”, “¡Ponche!” retumbaba en cada rincón del estadio.
Japoneses, estadounidenses, italianos, neerlandeses, nicaragüenses, israelíes y dominicanos escucharon el clamor de los fanáticos venezolanos de acabar con el bateador cuando tenía una cuenta desfavorable y se contagiaron de ese grito que los fanáticos popularizaron en el Clásico Mundial de Béisbol, pero cuyo origen se remonta a inicios del siglo XX.
El origen
En el beisbol, la palabra ponche significa que el bateador fue out luego de tres strikes. Su origen proviene del vocablo inglés “punch out”, según el diccionario The Dickson Baseball (1989).
El periodista e historiador Javier González, creador de una veintena de libros publicados sobre la historia de los deportes en Venezuela, aclaró que entre los cronistas estadounidenses del siglo XIX y principios del XX era común usar los términos “struck out” y “punch out” para referirse al bateador que abanicaba el tercer strike; pero fueron los narradores, locutores y cronistas cubanos de la época quienes tradujeron la palabra “punch out” como ponche.
Ese vocablo se extendió por los países caribeños donde se jugaba béisbol, entre ellos Venezuela, indicó González en un texto que publicó en El Nacional .
Fue en los años 40 cuando alcanzó una mayor connotación a través de la radio con las transmisiones del locutor “Pancho Pepe” Cróquer, quien le hacía la publicidad a la bebida Ponche de Crema cada vez que el bateador era out sin chocar la pelota.
Una pasión venezolana
Aunque el término se usa desde hace un siglo, los espectadores extranjeros de los juegos de Venezuela en el Clásico Mundial parecieron sorprendidos con la efusividad e insistencia con la que pedían un ponche a cada bateador que se ponía en 2 strike, algo que en la nación latinoamericana es usual.
La fanaticada que asiste a los partidos de la Liga Venezolana de Beisbol Profesional suda, sufre y goza cada vez que un pitcher de su equipo puede ponchar a su oponente.
“En el caso venezolano, la gente lo vive mucho, porque es un out predecible. Se trata del dominio absoluto del pitcher sobre el bateador. (…) En el Clásico Mundial la gente lo ligó con más efusividad porque estaban frente a la selección nacional, en una disciplina que nos identifica y con jugadores élites”, comentó el periodista deportivo William Brito, con más de 30 años de experiencia.
“Lo hizo la diáspora en un país en el que también hemos sido maltratados, y se hizo con una autoridad porque el equipo llegó al final, el cuerpo de lanzadores logró muchos ponches y se tituló campeón”.
Ese pedido efusivo del ponche con un movimiento de mano como un hacha, resaltó Brito, hizo que estadounidenses y japoneses identifiquen al venezolano con esa palabra.
Pero, si de números se hablan, fueron los lanzadores venezolanos los segundos en propinar la mayor cantidad de ponches en el Clásico: 67. Sólo los superó Estados Unidos, con 83.
Al final, un sólo poche brilló, el de Palencia sobre Román Anthony que coronó a Venezuela como los reyes del béisbol mundial.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973