Con unos kilos menos, más canas, sin esposas y menos parlanchín que en su comparecencia anterior, Nicolás Maduro, en compañía de su esposa Cilia Flores, antigua primera “combatiente” de Venezuela, acudió este jueves 26 de marzo a su segunda audiencia en una corte federal de Nueva York.
Vistiendo un traje beige, característico de los presos en Estados Unidos, el otrora gobernante de Venezuela se sentó al lado de su abogado Barry J. Pollack para escuchar al nonagenario juez federal, Alvin Hellerstein.
Esta vez no lo interrumpió para decirle “yo soy el presidente constitucional de Venezuela y me considero un prisionero de guerra”, como lo hizo la primera vez que acudió a la corte, luego de que fuese capturado el pasado 3 de enero por un comando armado estadounidense.
La venezolana Francis “Cheska” Ballesteros, dibujante de corte, estuvo pernoctando en los alrededores del juzgado desde el día anterior y fue la primera persona que entró a la sala.
Hearing of Nicolás Maduro today, March 26, 11:00 a.m., duration: 1h 20min, at Daniel Patrick Moynihan U.S. Courthouse. pic.twitter.com/b9LA1amMfw
— Cheska Ballesteros 🪷 (@Cheskacsk) March 26, 2026
Pese a estar siempre en la primera línea para ver la llegada desde la cárcel en Brooklyn de la pareja, a la que algunos han bautizado como los “Bonnie and Clyde” venezolanos, Ballesteros no vio movimientos de carros.
“De madrugada sentí que un helicóptero aterrizó, pero nada más”, dijo quien fue testigo de cómo agentes policiales y de seguridad acordonaron la zona desde tempranas horas.
El operativo no impidió que decenas de manifestantes, la mayoría venezolanos, se trasladaran a las cercanías del edificio para expresar su repudio a la pareja que estuvo en el poder en Venezuela desde 2013 hasta comienzos de este año.
Con pancartas y hasta muñecos de Maduro con la tradicional braga naranja de convicto, una muchedumbre no paró de exigir justicia y una condena considerable para el autonombrado heredero del fallecido presidente Hugo Chávez.
Mientras algunos aguardaban para abuchear a los exinquilinos de Miraflores, otro grupo enarbolaba carteles con Free Maduro (Maduro Libre), la mayoría no hispanoparlantes.
Varios “callate mama….”, el tradicional insulto venezolano, se escucharon con contundencia para desacreditar a quienes apoyaban a Maduro y a Flores.
«No sabes la necesidad que se pasa en mi país»: Venezolanos enfrentan en Nueva York a gringa que defiende al narcodictador Nicolás Maduro frente a la corte
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— Jessica Vallenilla (@la_katuar) March 26, 2026
Ballesteros apenas percibió el ambiente callejero porque desde temprano estaba en la sala del juez Hellerstein esperando por Maduro y Flores.
“Casi no tenía visibilidad de Maduro en la corte, lo podía ver de perfil, estaba justo delante de los jueces por donde están los fiscales”, sostuvo la artista venezolana.
Pese a rumores sobre el estado de ánimo de Maduro, delgadez extrema y un posible cuadro depresivo debido a su encierro, Ballesteros indicó que percibió todo lo contrario.
“Ella entró muy sobria, muy seria, él sí entró muy sonriente, está destruido y demacrado, pero en su mente narcisa sigue pensando que es presidente”, manifestó Ballesteros, quien añadió que por descuido, violó el protocolo, se levantó de su asiento y pudo hacer contacto visual con una, a su juicio, demacrada y cabizbaja Flores.
“No pasó ninguna situación incómoda, nadie les gritó algo, él se retiró de la sala con la misma actitud petulante. La corte estaba llena de gente extremadamente profesional”, acotó
¿Y la plata?
Durante la audiencia, un abogado de Maduro alegó que este solo tendrá una defensa apropiada si Estados Unidos permite que el gobierno venezolano pague sus honorarios con fondos que embargó por su origen supuestamente ilícito.
Por su parte, el fiscal Kyle Wirshba, sostuvo que esos fondos están congelados por razones de seguridad nacional y que Maduro podría recurrir a abogados de oficio, es decir, defensa pública facilitada por el Estado, lo mismo que proporciona de forma obligatoria Venezuela a sus presos políticos.
Aunque el abogado de Maduro solicitó desestimar los cargos de terrorismo, tráfico de drogas y posesión de armas, el juez no lo permitió, sin embargo, manifestó dudas en torno a la congelación de los fondos venezolanos por parte del gobierno estadounidense.
Frente a los argumentos de la Fiscalía, el juez Hellerstein dijo que Maduro “ya no es una amenaza para la seguridad nacional, está aquí”.
El grupo de fiscales expuso que Maduro estuvo 25 años frente a un esquema de corrupción en las instituciones venezolanas para mover miles de toneladas de cocaína hacia los Estados Unidos.
Para el abogado penalista radicado en Miami, Richard Díaz, la audiencia de este jueves no representó sorpresa alguna.
“Sucedieron tres cosas fundamentales, el rechazo a desestimar el juicio, la solicitud por parte de la defensa para que la OFAC levante las sanciones en función de que el Estado pueda pagar el juicio y, lo que más me llamó la atención, es la tesis de que Maduro fue secuestrado estando en ejercicio y por eso no puede ser juzgado”, explicó a Runrun.es
Díaz no cree que el juez permita que un Estado sancionado por la OFAC corra con los gastos de un juicio de este calibre. Considera que lo más probable es que la pareja termine con abogados públicos.
Para el penalista esta diatriba sobre quién cargará con los gastos de la defensa debe resolverse en los próximos 30 días.
El profesional del derecho expuso que de acuerdo al artículo 2, parágrafo 4, de la Carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) está prohibido el uso de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia política de cualquier Estado.
“Aquí el debate es si Maduro es un presidente legítimo y eso tendrá que verse en la corte. La pregunta es si el juez decide que Estados Unidos violó la soberanía venezolana al capturarlo ¿Que va a pasar con Cilia Flores? Porque la carta de la ONU en todo caso lo defiende solo a él”.
Díaz aclaró que hasta el momento los abogados de Maduro no están cobrando un centavo y cuentan con que la justicia permita al Estado venezolano pagar sus honorarios.
Por su parte, el abogado constitucionalista Rafael Peñalver, sostuvo que este jueves la estrategia consistió en presentar mociones. Prácticamente, la defensa de Maduro esgrimió el derecho de contar con abogados de confianza.
“Ellos pueden intentar cualquier tipo de moción, pero cuando los federales te llevan a juicio es muy complejo que la defensa gane”, consideró.
Díaz agregó que de ninguna manera, Maduro y Flores quedarán sin defensa. “En Estados Unidos eso está garantizado”, remarcó.
¿Habrá nuevos cargos como dijo Trump?
De acuerdo con Peñalver, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cometió un error al inmiscuirse en el juicio. “No debería estar agregando cargos porque esa no es su competencia”.
Durante una reunión con su gabinete, Trump indicó que a Maduro deberían agregarle nuevas acusaciones.
“Se presentarán otros casos, vació sus prisiones hacia nuestro país y fue un importante proveedor de droga, debería imputarse”, dijo durante una reunión con su gabinete.
Díaz vaticinó que la próxima audiencia podría llevarse a cabo entre dos o cuatro semanas, mientras que Peñalver expuso que por las características mediáticas del juicio, una sentencia podría tardar entre uno y dos años.
“No veo que esta pelea la gane Maduro, es un caso difícil, mínimo podrían darle 15 años y eso con su edad es una especie de vida en la cárcel”, dijo Díaz.
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