Ante la incertidumbre económica, la inflación que no da tregua y el reciente ajuste en las tarifas del transporte urbano, un aumento salarial se ha vuelto una necesidad apremiante para los venezolanos. No obstante, en el escenario de una economía con fallas estructurales, cabe la pregunta: ¿es viable un incremento real en las condiciones actuales? Este fue el tema central del conversatorio en el que participaron los economistas Asdrúbal Oliveros y Manuel Sutherland el pasado 7 de abril, en la Sala Francisco de Miranda de la Universidad Central de Venezuela (UCV).
El debate, organizado por el movimiento Salvemos Venezuela, tuvo un doble propósito: brindar propuestas de soluciones frente a la crisis económica nacional, y generar presión hacia los responsables de la toma de decisiones. Así lo manifestó Lustay Franco, presentadora del evento. El encuentro fue moderado por Vanessa Robertazzo, abogada especialista en Derecho Penal, y Nicmer Evans, politólogo con maestría en Psicología Social y director del medio digital Punto de Corte y expreso político. Ambos moderadores son egresados de la UCV.
Dos caras de la misma moneda
Asdrúbal Oliveros, economista egresado de la UCV, profesor de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y director de Ecoanalítica por dos décadas, inició la jornada con su diagnóstico económico. Según Oliveros, el Banco Central de Venezuela reconoció en febrero una tasa de inflación superior al 600%, cifra que confirma la permanencia del país en un ciclo hiperinflacionario.
Según el profesor Oliveros, la inflación y las propuestas de ajuste salarial son dos caras de la misma moneda: “Cualquier discusión sobre mejoras salariales debe resolver primero el problema inflacionario; de lo contrario, no sería sostenible”, afirmó.
Entre sus propuestas, destacó la necesidad de exigir una auditoría real del flujo de caja nacional, especialmente considerando que el Estado ha incrementado su capacidad de recaudación. De hecho, incluso antes del 3 de enero, el país ya registraba un aumento en los ingresos petroleros, precisó.
¿EE.UU. podría dolarizar la economía venezolana?
Oliveros estimó que si para finales de año no se frena la inflación en Venezuela, el país podría enfrentar una dolarización impuesta por la tutela estadounidense.
Consideró indispensable que la ciudadanía conozca el destino del gasto público, especialmente cuando el país no publica cifras fiscales desde hace más de una década.
Por ello, el economista propone una reforma de ley y un debate tripartito entre el Estado, el sector privado y los trabajadores. “Hay que volver a un esquema donde la gente gane sueldos y no bonos”, aseveró.
Finalmente, Oliveros resaltó la importancia de construir un nuevo régimen de seguridad social: “Porque, amigos, aquí la seguridad social está destruida”, sentenció.
¿El aumento será de bonos?
El segundo ponente del conversatorio celebrado en la UCV fue Manuel Sutherland, economista con maestría en Ingeniería Industrial y director del Centro de Investigación y Formación Obrera (CIFO), quien sostuvo que Venezuela ha sufrido “la mayor destrucción económica” registrada en un país sin conflicto bélico.
Asimismo, pronosticó que el anuncio esperado para el 1° de mayo consistirá en un incremento de las bonificaciones, mas no del salario base, que es lo que ha venido haciendo el gobierno desde el año 2022.
“El peso más duro de la crisis lo ha sufrido la clase obrera”, denunció Sutherland, al tiempo que subrayó la necesidad de garantizar la independencia institucional del Banco Central para asegurar la estabilidad de la moneda y desvincular la política monetaria del financiamiento del gasto público.
La economía también pide transición
Ambos economistas coincidieron en que el Estado debe rendir cuentas de forma transparente sobre los ingresos obtenidos. Asimismo, enfatizaron que una transición política es urgente y necesaria para mejorar la situación económica.
“Este país requiere reformas que no son fáciles”, declaró Oliveros. Para este año, se proyecta un incremento cercano al 30% en la producción petrolera, en un marco de precios elevados debido al conflicto en Irán.
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