El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, informó este jueves que más de 12.000 funcionarios policiales fueron destituidos por su presunta participación en hechos de corrupción, en lo que describió como parte de un proceso de depuración dentro del sistema de seguridad del Estado.
El anuncio fue realizado durante la instalación de la Comisión Nacional para la Reforma del Sistema de Justicia Penal, donde el funcionario también expuso una serie de irregularidades que, según afirmó, han marcado durante años el funcionamiento del sistema judicial y penitenciario.
Cabello aseguró que las destituciones responden a una política sostenida contra prácticas como la extorsión y el abuso de poder dentro de los cuerpos de seguridad.
“Hemos ido destituyendo más de 12.000 policías que habían incurrido en actos de corrupción”, afirmó. Como ejemplo, mencionó un caso reciente ocurrido en el estado Lara, donde funcionarios de una alcabala habrían despojado de dinero a un ciudadano.
“Los policías que hicieron eso, que en verdad no merecen llamarse policías, están detenidos y presentados a la orden de la justicia”, indicó.
Cabello critica el sistema penal
Más allá de las cifras, el ministro trazó un diagnóstico crítico del sistema penal venezolano, al reconocer que durante años operó bajo esquemas de distorsión y prácticas irregulares. Según explicó, en muchos casos los centros de detención preventiva —ubicados en comandos policiales y dependencias militares como la Guardia Nacional Bolivariana (GNB) y el CICPC— llegaron a concentrar más personas privadas de libertad que las propias cárceles del país.
En ese contexto, señaló que existían retrasos prolongados en los procesos judiciales, con detenidos que permanecían hasta seis años sin ser presentados ante tribunales por delitos menores.
“El sistema carcelario muy perverso. Muy perverso”, admitió.
Cabello también describió lo que calificó como un esquema de “reciclaje” de detenidos, sostenido por prácticas de corrupción dentro del sistema judicial. “Yo te llevo al tribunal, si pagas. Y eso hemos ido nosotros desmontando. Una cantidad de fiscales y jueces han sido destituidos y detenidos”, sostuvo.
Prisiones enfrentan control de pranes
Otro de los puntos señalados fue el control ejercido por estructuras internas dentro de los centros penitenciarios. Según afirmó, algunos reclusos —identificados como “pranes”— condicionaban la asistencia a audiencias judiciales al pago de dinero.
“Eso ya no existe. Se ha corregido porque las personas que hacían esa actividad están sometidas a un régimen distinto”, aseguró.
En cuanto a las medidas adoptadas, el ministro mencionó la implementación de audiencias telemáticas como mecanismo para reducir el retardo procesal, así como el aumento en la formación de nuevos funcionarios de seguridad a través de la Universidad Nacional Experimental de la Seguridad (UNES), cuyo número de aspirantes —según indicó— pasó de 7.900 a más de 32.000.
Asimismo, destacó la expansión de los denominados “cuadrantes de paz”, un esquema de seguridad territorial que, de acuerdo con sus declaraciones, ya cubre más de 80% del país con participación de distintos actores institucionales y comunitarios.
Pese a los avances señalados, Cabello reconoció que las fallas estructurales del sistema persisten. “Falta muchísimo”, admitió, al señalar que aún existen debilidades en distintos niveles de la cadena judicial y penitenciaria.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973