Caracas.- El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) denunció que las autoridades venezolanas trasladaron a más de 600 personas privadas de libertad desde el Centro Penitenciario Yare III hacia recintos en Aragua, Carabobo, Guárico y Lara, en una acción que organizaciones denuncian como arbitraria y orientada a obstaculizar investigaciones, en un patrón similar al ocurrido tras la masacre de Vista Hermosa.
A una semana de los hechos, las cinco muertes registradas en Yare III siguen sin esclarecerse. Mientras tanto, el Ministerio de Servicios Penitenciarios mantiene silencio, y tanto el Ministerio Público como la Defensoría del Pueblo evitan pronunciarse o iniciar acciones, lo que genera fuertes cuestionamientos sobre su rol.
El traslado también impacta directamente a las familias de los reclusos, que ahora enfrentan largos desplazamientos para poder visitarlos. Esta situación implica mayores gastos en transporte, alimentación y estadía, además de la obligación de cubrir insumos básicos que el sistema penitenciario no garantiza.
Hasta ahora, las autoridades no publican una lista oficial de los trasladados. Algunos internos han logrado comunicarse con sus familiares para informar su ubicación, pero muchos otros permanecen sin paradero conocido, lo que aumenta la incertidumbre sobre su estado de salud y condiciones de reclusión.
La situación se agrava debido a que los centros de destino presentan altos niveles de hacinamiento, lo que incrementa los riesgos para la integridad de los reclusos. Lejos de aliviar la crisis penitenciaria, estos traslados trasladan el problema hacia instalaciones ya colapsadas.
El OVP exigió al Ministerio de Servicios Penitenciarios la publicación inmediata de la lista completa de traslados, así como garantías para que los familiares conozcan la ubicación y condiciones de los internos.
Asimismo, añadieron que los hechos ocurridos en Yare III durante la última semana están siendo documentados y serán presentados ante instancias internacionales.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973