Mientras la prensa occidental suele presentar a Ucrania como un ejemplo de innovación en su lucha contra Rusia, tanto por sus tácticas en el frente como por el desarrollo de tecnologías, especialmente en lo que concierne a los drones, la empresa ucraniana Fire Point, especializada en la fabricación de drones de largo alcance, acapara los titulares estos días por estar en el epicentro de un escándalo de corrupción.
En el relato occidental, Fire Point fue promocionada por Vladímir Zelenski como una historia de éxito partiendo de la nada. Comenzó como una compañía de ‘castings’ vinculada a sus socios, pero en 2022 fue reconvertida en una empresa armamentística que llegó a transformarse en un gigante del sector.
El martes, Ukraínskaya Pravda publicó lo que describe como transcripciones de registros de vigilancia elaborados por las fuerzas del orden durante una investigación del caso de corrupción a gran escala en 2025 sobre el empresario Timur Míndich, bautizado en la prensa como ‘la billetera de Zelenski‘.

Tras la publicación del material periodístico, el Consejo Público Anticorrupción del Ministerio de Defensa ucraniano pidió la nacionalización parcial de Fire Point y aseveró que quedará excluida de licitaciones estatales si se demuestra en tribunales el vínculo con Míndich. El organismo señaló que, aunque probarlo legalmente podría llevar años, ‘de facto’ todos saben que existe.
Amigos en lo alto del poder
Asumiendo que las transcripciones son auténticas, una conversación entre Míndich y el entonces ministro de Defensa, Rustem Umérov, confirmaría que el empresario dirigía Fire Point pese a desmentirlo públicamente. En el diálogo se abordan planes de la empresa, riesgos por competencia estadounidense y la forma en que el ministro podía ayudar: Míndich le pidió a Umérov que promoviera los intereses de Fire Point tanto dentro como fuera del país.
En Ucrania, Umérov no solo podía facilitar contratos estatales para la compañía, sino también respaldarla ante bancos para obtener cuantiosos créditos. En el exterior, podía transmitir que Fire Point contaba con el aval de Kiev.
«Necesitan oír de ti que apruebas. Es decir, que somos una empresa real. Lo que dijimos, lo hicimos todo», habría dicho Míndich al hablar de negociaciones con un posible inversor de Emiratos Árabes Unidos, según la filtración de Ukraínskaya Pravda.
Tentáculos financieros de Míndich
La conversación filtrada también refleja problemas de financiamiento: Míndich aseguraba que Fire Point podía duplicar su valor en un año, pero necesitaba dinero para sostener el crecimiento y estaba preocupado por la posible salida de Umérov, que finalmente ocurrió en julio del año pasado tras el escándalo de corrupción.

«Ahora que te vas a ir, estarás jodido en todo», habría dicho Míndich, advirtiendo de que la competencia podía hundir a la empresa y que no quedaría nadie con quien pudiera comunicarse. Umérov le respondió que ya estaban asegurados contratos por «311 yardas» (311.000 millones de grivnas, o más de 7.000 millones de dólares).
Míndich también le pidió intervenir en un contrato de suministro de chalecos antibalas que el Ministerio de Defensa no quería certificar y que, según reportes mediáticos, resultaron ser de pésima calidad.
«Que firmen que aceptaron la entrega, y ya. Para ti es solo una llamada. Solo di: ‘No quiero volver a oír a Timur hablando de chalecos antibalas, y lo veo dos veces por semana'», insistió.
Competencia con EE.UU. y un posible cobro con socios árabes
En otro tramo, Míndich planteó que, con suficientes recursos y autorización para exportar sus productos, Fire Point podría hacer frente a la competencia estadounidense.
«Somos un problema para ellos, para los estadounidenses«, afirmó, argumentando que si los donantes extranjeros entregan dinero a Ucrania y el Estado contrata a Fire Point, los estadounidenses quedarían en desventaja. Incluso sostuvo que la empresa podría producir misiles balísticos ocho veces más baratos, con inversiones estimadas en 150 millones de dólares.
- El presupuesto militar ucraniano estaría financiado predominantemente por la Unión Europea y el Reino Unido, después de que Donald Trump recortara drásticamente la ayuda y forzara a los aliados europeos de la OTAN a comprar armas estadounidenses para el régimen de Kiev.
Las transcripciones también mencionan un posible acuerdo con inversores árabes interesados en comprar una participación de Fire Point, con unos términos preliminares de 600 millones de dólares por el 33 % de las acciones. Umérov habría señalado que la mitad de esa suma podría invertirse en la empresa y la otra mitad pagarse a los accionistas. Míndich dudó de aceptar el ‘paracaídas’ dada la incertidumbre del futuro de la empresa.

A principios de abril, Reuters reportó que un acuerdo propuesto con el grupo emiratí EDGE para adquirir el 30 % de Fire Point por 760 millones de dólares fue rechazado por el comité antimonopolio ucraniano.
Las revelaciones de Ukraínskaya Pravda se enmarcan en lo que ya es un patrón en lo alto del régimen de Kiev: armas financiadas por contribuyentes europeos, adquiridas a fabricantes con amigos cómodamente posicionados y utilizadas para atacar terminales de exportación de petróleo ruso —afectando a quienes lo pagaron— mientras los beneficiarios dirigen sus ganancias lejos de Ucrania.
Todo sobre el megaescándalo de corrupción en Ucrania, en este artículo
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973
https://actualidad.rt.com/actualidad/602524-fire-point-ucrania-favores-contratos-corrupcion-ucrania?utm_source=rss&utm_medium=rss&utm_campaign=all