El deterioro del sistema eléctrico venezolano podría convertirse en uno de los principales obstáculos para la recuperación económica del país, de acuerdo con un análisis publicado por Bloomberg.
El informe señala que el reciente aumento del consumo de electricidad, que superó los 15.500 megavatios —su nivel más alto en nueve años—, obligó al gobierno de Delcy Rodríguez a anunciar medidas de emergencia para estabilizar la red y evitar una escalada de apagones y racionamientos.
El Ministerio de Energía Eléctrica no precisó en qué consisten las acciones, aunque exhortó al sector privado a reducir el consumo y reiteró la prohibición de la minería de criptomonedas, actividad señalada por su alto impacto sobre la demanda energética.
Apagones amenazan inversiones en sectores estratégicos
Bloomberg advirtió que la presión sobre el sistema eléctrico podría complicar los planes oficiales para reactivar la industria petrolera, minera e industrial, considerados pilares del proceso de recuperación económica.
La estabilidad del suministro eléctrico es esencial para aumentar la producción de crudo y restablecer la capacidad operativa de refinerías, plantas industriales y proyectos de inversión extranjera.
“Estamos trabajando arduamente en estabilizar el sistema”, afirmó el ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, en declaraciones transmitidas por la televisión estatal.
Menos de 40% de la capacidad está disponible
De acuerdo con información citada por Reuters, actualmente está operativa menos de 40% de la capacidad instalada del sistema eléctrico nacional, estimada en 36.000 megavatios.
La situación se refleja en cortes rotativos diarios en gran parte del país. En el estado Zulia, por ejemplo, los usuarios reportan interrupciones de seis horas o más al día.
Especialistas atribuyen la crisis a años de desinversión, falta de mantenimiento y proyectos inconclusos, mientras el gobierno sostiene que las sanciones de Estados Unidos han dificultado el acceso a financiamiento y repuestos.
La administración de Delcy Rodríguez ha sostenido reuniones con empresas como Siemens Energy y GE Vernova para evaluar reparaciones del sistema. Sin embargo, los potenciales contratistas mantienen reservas por la ausencia de garantías de pago.
Expertos estiman que se requieren al menos 15.000 millones de dólares para ejecutar un plan de estabilización en los próximos tres años. Sin ese financiamiento, advierten, solo podrán realizarse reparaciones menores que no resolverían las fallas estructurales del sistema.
Para Bloomberg, la confiabilidad del servicio eléctrico será determinante para que Venezuela logre consolidar la recuperación económica y atraer nuevas inversiones en sectores estratégicos.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973