Lapatilla

Los gobernadores pasan, pero las condiciones de la carretera Lara-Zulia solo empeoran. En la actualidad, esta importante arteria vial se encuentra en un estado crítico, convirtiéndose en un trayecto casi intransitable y altamente peligroso para quienes la recorren a diario.
Por lapatilla.com
La magnitud de los baches es tal, que en el tramo comprendido desde el Peaje Jacinto Lara hasta la localidad de El Venado (entrada al estado Zulia), los conductores denuncian una situación insostenible. Los “cráteres” en el asfalto obligan a realizar maniobras extremas, poniendo en riesgo la vida de pasajeros y transportistas.
Es importante recordar que en 2024, una comisión de diputados opositores realizó un recorrido técnico para contabilizar los daños en esta troncal. En aquel entonces, se registraron más de 500 huecos, una cifra que según estimaciones actuales, se ha duplicado debido a la absoluta falta de mantenimiento preventivo y correctivo por parte de las gobernaciones de Lara y Zulia, así como del Ejecutivo Nacional. Esta negligencia se traduce en tragedias.


Cifras alarmantes
Datos del Observatorio Nacional de Seguridad Vial ya advertían sobre una alarmante incidencia de siniestros: 150 accidentes con un saldo de 14 fallecidos, 49 lesionados y cuantiosos daños materiales. A la fecha, estas cifras han seguido en ascenso, sin que exista una respuesta oficial proporcional a la gravedad del problema.
Tras consultas realizadas a choferes de líneas de transporte de la zona, el malestar es generalizado. El tramo entre Quebrada Arriba y El Venado es señalado como uno de los puntos más críticos. Allí los conductores se ven forzados a invadir el canal contrario para esquivar los desperfectos, aumentando exponencialmente el riesgo de colisiones frontales.
A pesar de que durante la primera semana de abril la Gobernación de Lara anunció un supuesto “plan de recuperación”, los usuarios denuncian que las labores fueron superficiales.
El operativo apenas alcanzó el Peaje Jacinto Lara y consistió en la colocación de “parches” en fallas menores, ignorando los grandes cráteres que comprometen la estructura de la vía.
Ante eso, residentes de las comunidades adyacentes y usuarios frecuentes hacen un llamado a las autoridades para una intervención profunda e inmediata.
Advierten que de continuar la indolencia oficial, ambos estados podrían quedar incomunicados por vía terrestre en un futuro muy cercano.




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