La confirmación de la deportación de Álex Saab generó una ola de reacciones este sábado 16 de mayo entre dirigentes políticos, defensores de derechos humanos y exfuncionarios venezolanos, quienes cuestionaron tanto el procedimiento aplicado por el gobierno venezolano como el rol que ocupó el empresario dentro de la administración chavista.
El Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería (Saime) informó que Saab fue deportado como ciudadano colombiano para enfrentar procesos judiciales en territorio estadounidense. La medida marcó un giro en la postura oficial del chavismo, que durante años defendió al empresario como diplomático venezolano y aliado político de Nicolás Maduro.
El abogado y exfiscal venezolano Zair Mundaray cuestionó la legalidad del procedimiento y recordó que el chavismo defendió anteriormente la nacionalidad venezolana de Saab para justificar su designación como ministro.
“Cuando denunciamos que no podía ser ministro por no ser venezolano los chavistas reaccionaron. Ahora es ‘deportado’ como colombiano y el chavismo calla”, escribió Mundaray en su cuenta de X. Sostuvo además que la figura aplicada no corresponde a una extradición ni a una deportación tradicional. “Esto es una entrega”, afirmó.
Por su parte, el activista y defensor de derechos humanos, Marino Alvarado, pidió al Ministerio Público abrir una investigación sobre el nombramiento de Saab dentro del Ejecutivo venezolano.
“La confirmación de la deportación de Alex Saab afirmando que es de nacionalidad colombiana requiere una investigación por parte del Ministerio Público. Cómo se designó ministro a un extranjero”, expresó también en X.
Responder ante la justicia
El dirigente político Juan Pablo Guanipa también calificó la deportación como «una gran noticia para los venezolanos» y aseguró que Saab «hizo su fortuna a costa del hambre de los venezolanos», en referencia a las acusaciones relacionadas con el programa de alimentos CLAP.
«Se hizo millonario vendiendo comida vencida y ayudando a los jerarcas del régimen a evadir sanciones y a saquear nuestra nación», señaló Guanipa, quien sostuvo que el empresario deberá responder también ante los tribunales de una Venezuela democrática.
En contraste, la investigadora de la Universidad Católica Andrés Bello (UCAB) y defensora de derechos humanos, Ligia Bolívar, advirtió sobre las irregularidades que rodearon el procedimiento y alertó sobre posibles consecuencias jurídicas internacionales.
«Nuestra peor desgracia será que, a causa de las arbitrariedades de Rodríguez y Trump, el tipo termine reconocido como la víctima que es ante los órganos internacionales de protección de derechos humanos», escribió.
Álex Saab, empresario colombiano vinculado estrechamente al chavismo, fue detenido en Cabo Verde en 2020 y extraditado a Estados Unidos en 2021 por cargos relacionados con lavado de dinero. En diciembre de 2023 fue liberado como parte de un intercambio de prisioneros entre Caracas y Washington y posteriormente fue incorporado al gobierno de Maduro como ministro de Industria.
La deportación de Saab ocurre en medio de un nuevo escenario político en Venezuela y de crecientes tensiones judiciales internacionales contra figuras vinculadas al chavismo.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973