Luego de permanecer recluido desde diciembre de 2023 en el Centro Penitenciario de Tocuyito —bajo imputaciones de terrorismo—, el ciudadano uruguayo-venezolano José Breijo, de 73 años de edad, regresó a su residencia en la urbanización Bello Monte, parroquia El Recreo bajo una medida de arresto domiciliario. Al intentar ingresar, constató que su vivienda se encuentra invadida ilegalmente.
El periodista y expreso político Carlos Julio Rojas constató la situación y detalló que los funcionarios policiales dejaron al septuagenario en la entrada del inmueble tras su excarcelación. Al intentar acceder a su vivienda, Breijo encontró un candado en la puerta. De acuerdo con las denuncias presentadas, el actual ocupante del inmueble sería un funcionario del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), quien habría participado directamente en la detención original del ciudadano en 2023.
“El funcionario me detiene en el 2023. Pero hace como un mes vino y se metió en el apartamento. El apartamento estuvo vacío dos años”, denunció el señor Breijo. Debido a esto, el ciudadano no tiene la posibilidad de ingresar a la vivienda para cumplir la medida de arresto domiciliario dictada por el tribunal. El señor Breijo se encuentra en los pasillos del edificio frente al apartamento que le fue invadido.
Ante esta situación, Carlos Julio Rojas hizo un llamado a la defensora Eglée González-Lobato y al fiscal general Larry Devoe: “Nosotros queremos pedirle a la Defensoría del Pueblo, a la Fiscalía General de la República, que llegue aquí. Es necesario el respeto a los derechos humanos. La propiedad debe ser respetada, también es un derecho humano”, expresó Rojas.
Detenido solo por tomar una foto
El origen de la detención de José Breijo se remonta a diciembre de 2023, motivado por una iniciativa personal del ciudadano tras el estallido del conflicto en el Medio Oriente.
“En el año 2023 se desató una guerra entre Hamás e Israel. Yo quise echar una mano, digamos, pero no se me ocurrió otra cosa que a una oficina donde concurre gente del Medio Oriente, y donde se decía que era una oficina de Hamás y de todo ese tipo de gente, sacarle una foto”, explicó.
De acuerdo con su testimonio, el ingreso al establecimiento se produjo de manera pacífica y con el único fin de registrar una imagen de los elementos que se encontraban en el interior. “Logré entrar, sin violencia, sin nada, porque la estaban limpiando, y saqué una foto. Le saqué una foto a una bandera que estaba en la pared, que tenía una inscripción”, relató el ciudadano uruguayo-venezolano.
El señor Breijo aclaró que no comprendía el contenido del texto capturado debido a la barrera idiomática, al manifestar: “Yo ni pepa porque no hablo árabe ni ningún idioma de esos”.
Finalmente, el intento de entregar el material fotográfico desencadenó su posterior captura por parte de cuerpos de seguridad. Breijo afirmó que su intención inicial era reportar el hallazgo a miembros de la comunidad judía local, lo que terminó alertando a los funcionarios: “Se la quise entregar a un rabino (líder espiritual, maestro y guía de una comunidad judía) y me mandaron con la policía sin que ella me diera cuenta”.
Esta acción derivó en la posterior movilización del Grupo de Operaciones Especiales (GOES), cuerpo que ejecutó la detención formal bajo engaño en una panadería de Caracas. “Tengo un problema de salud semigrave (…) No tengo ayuda, no tengo nada. (6:36) Estoy con tres o cuatro compañeros ahí que son los que le están echando pecho a la situación”, alertó.
Video / @CarlosJRojas13: “Denunciamos como el preso político uruguayo-vzlano Jose Breijo (73 años) luego de estar preso más de dos años en #Tocuyito acusado de terrorismo por tomar una simple foto hoy le otorgan arresto domiciliario pero al llegar a su apartamento en #BelloMonte… pic.twitter.com/eeWgo7b6gx
— Carlos Julio Rojas (@CarlosJRojas13) May 26, 2026
Demandas a organismos públicos y consulares
La defensora de derechos humanos uruguaya Giuliana Brandi denunció que el ciudadano llevaba más de 22 años residiendo en Venezuela y que durante todo el tiempo que duró su detención no tuvo acceso a visitas consulares, ni se informó oportunamente a las autoridades de su país de origen.
Brandi notificó la situación a la Cancillería de Uruguay y a la Embajada de Uruguay en Venezuela, señalando que estas entidades no han emitido respuesta. Ante este escenario, la defensora solicitó a las autoridades uruguayas facilitar el regreso de Breijo a su país natal, y exigió a las autoridades venezolanas asegurar el respeto a sus derechos y la devolución de su propiedad.
En el día de ayer, lunes 25 de mayo, fui informada por parte del periodista venezolano @CarlosJRojas13 sobre la compleja situación de un ciudadano uruguayo de 73 años de edad que permaneció detenido en Venezuela desde diciembre de 2023 hasta el 21 de mayo de 2026.
Tras localizar… pic.twitter.com/YJvTZqTONE
— Giuliana BC (@Giulybcok2) May 26, 2026
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