Los Llanos.- El Observatorio Venezolano de Prisiones (OVP) acusó este martes al ministro para el Servicio Penitenciario, Julio García Zerpa, de “engañar” a los familiares de los privados de libertad del Internado Judicial de Barinas (Injuba), luego de que les prometieran que los traslados de reclusos serían voluntarios tras la protesta registrada el pasado domingo 24 de mayo, dentro del penal.
Hasta ahora, las autoridades no han publicado un listado oficial con los nombres de los privados de libertad trasladados ni los destinos a los que fueron enviados.
Ante la falta de información, familiares comenzaron a organizar redes de apoyo y a contactar allegados en otros centros penitenciarios del país para intentar ubicar a sus seres queridos.
El OVP también denunció graves deficiencias en alimentación, acceso al agua potable y atención médica dentro del recinto penitenciario, condiciones que, según la organización, se agravaron en las últimas semanas tras la intervención del penal.
«La alimentación de los reclusos se basaba principalmente en granos, pasta, masas elaboradas con harina y mortadela. Solo podían acceder a una alimentación adecuada cuando recibían visitas de sus familiares o cuando estos lograban hacerles llegar la paquetería», detalló la organización.
«Engañadas»
«Nos sentimos engañadas”, expresaron familiares citados por la organización, quienes aseguran que las promesas realizadas durante las negociaciones no se han cumplido.
“Nos dijeron que ellos decidirían por voluntad propia si querían ser trasladados o no, que incluso podrían escoger el penal al que querían ir. También nos aseguraron que muchos presos regresarían a los estados donde cursan sus causas y que a los de Barinas no los tocarían, pero nada de eso está ocurriendo”, señalaron los familiares al OVP.
De acuerdo con la organización, desde Injuba salieron más de 15 traslados de hombres hacia distintos estados del país, incluyendo cárceles ubicadas en Carabobo, Guárico, Lara, Miranda, Portuguesa y Zulia, pese a que muchos de esos recintos ya presentan problemas de hacinamiento.
Penal en crisis
La crisis en el penal de Barinas estalló el domingo 24 de mayo, cuando los reclusos iniciaron una protesta tras denunciar requisas violentas, presuntas torturas y maltratos físicos dentro del recinto, luego de la llegada del entonces director Elvis Macuare Guerrero.
Durante la protesta, un grupo de internos tomó áreas del penal, subió a los techos y difundió videos denunciando las condiciones de reclusión. Según las denuncias recogidas por el OVP, la respuesta de las autoridades fue el uso de perdigones y bombas lacrimógenas.
La organización aseguró que al menos un privado de libertad resultó herido por perdigones, mientras que en el área del anexo femenino fueron lanzadas bombas lacrimógenas, obligando posteriormente al traslado de las 112 mujeres recluidas en el recinto.
Aunque la directora del anexo femenino, Francy Veloz, informó inicialmente sobre el desalojo total de las internas, el OVP indicó que hasta la mañana de este martes muchas mujeres todavía permanecían dentro del penal.
Familiares aseguran que algunas podrían ser trasladadas hacia cárceles en Miranda y Táchira.
Familias buscan información por su cuenta
Ante la ausencia de información oficial, familiares han comenzado a rastrear los traslados mediante llamadas y contactos en otros recintos penitenciarios.
“Muchos fueron sacados y señalados como líderes negativos simplemente por haberse subido a la placa para protestar por sus derechos”, denunció uno de los familiares citados por el OVP.
La organización también cuestionó que fuera el secretario de Seguridad Ciudadana de Barinas, general Giuseppe Cacioppo, quien anunciara públicamente la destitución de Elvis Macuare Guerrero como director de Injuba, y no el Ministerio para el Servicio Penitenciario.
Asimismo, la organización indicó que el funcionario Sanin Omar Colmenares asumiría la dirección del penal, aunque hasta el momento las autoridades no han emitido información oficial detallada sobre el cambio.
Hacinamiento y denuncias previas
El Observatorio recordó que el penal de Barinas tenía una capacidad aproximada para 450 reclusos, pero al momento de la crisis albergaba cerca de 1.312 hombres y mujeres, lo que representaba un hacinamiento superior al 290 %.
Según el informe, personas con enfermedades como tuberculosis y diabetes permanecían recluidas sin atención adecuada, mientras la alimentación dependía en gran medida de la comida y paquetería llevada por los familiares.
El OVP mencionó además el caso del preso político Tito Livio Volcanes Dávila, quien presuntamente pasó días con fuertes dolores antes de ser trasladado el 19 de mayo a un centro de salud en estado severo de deshidratación y con un cuadro de peritonitis aguda que requirió cirugía de emergencia.
La organización sostuvo que las condiciones empeoraron tras la llegada de Elvis Macuare Guerrero al penal, cuando comenzaron las requisas violentas, restricciones de visitas y aislamiento de grupos de reclusos en áreas de castigo.
Según las denuncias, unos 120 privados de libertad fueron aislados en un espacio conocido como “el tigrito”, donde presuntamente fueron golpeados y privados de alimentación.
Hasta el momento, el ministro Julio García Zerpa no ha ofrecido declaraciones públicas sobre las denuncias ni ha respondido directamente a los reclamos de los familiares de los privados de libertad.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973