La emergencia sanitaria en Venezuela no solo ha provocado el deterioro de hospitales y la escasez de insumos médicos, sino también la salida masiva de profesionales de enfermería que durante años sostuvieron el sistema público hospitalario. Enfermeras y trabajadores sanitarios continúan denunciando bajos salarios, inseguridad laboral y falta de garantías para ejercer sus funciones, en medio de un escenario marcado por la precariedad y el abandono institucional.
Una de estas historias, marcada por el desarraigo y la incertidumbre, es la de María Herrera, oriunda del estado Táchira. Ella relató en entrevista con El Nacional la difícil experiencia que vivió tras verse obligada a abandonar su cargo en el sector público en el año 2019, motivada por la inseguridad, los bajos salarios y el desgaste emocional que enfrentaba diariamente.
Herrera explicó que, luego de ser víctima de varios robos cuando salía de su jornada laboral y ante un salario insuficiente para cubrir sus necesidades básicas, tomó la decisión de migrar hacia Colombia en busca de una mejor calidad de vida. Sin embargo, después de un tiempo fuera del país, el deseo de regresar a su hogar y reencontrarse con su entorno familiar la llevó a retornar a Venezuela.
El retorno y los obstáculos administrativos
A sus 55 años y tras 15 años de servicio en el sistema público de salud, aseguró que acudió a la Corporación de Salud de San Cristóbal, estado Táchira, con la intención de solicitar su reincorporación laboral o iniciar el proceso correspondiente para su jubilación. No obstante, denunció que las autoridades le informaron que su expediente “no aparece”, además de negarse a contratarla alegando que había abandonado su cargo años atrás.
Ante esta situación, Herrera explicó que tuvo que viajar a Caracas y acudir al Ministerio de Salud para buscar respuestas sobre su caso.
“Entonces tuve que viajar a Caracas y acudir al Ministerio de Salud, donde obtuve una constancia cronológica sin ninguna mancha en mi expediente. No aparece ningún caso legal ni clínico, ni tampoco enmiendas. Por eso seguiré luchando por mis derechos laborales”, expresó.
“Las instituciones nos rechazan”
La extrabajadora de la salud cuestionó además la falta de sensibilidad de las instituciones frente a las circunstancias que enfrentaron miles de trabajadores venezolanos obligados a migrar por la crisis económica y social.
“Ellos no fueron solidarios con la situación que vivimos muchos trabajadores. El estrés emocional y mental que uno padece después de ser víctima de robos constantes termina afectándolo todo. Yo salí desesperada porque ya no aguantaba más”, manifestó.
Asimismo, criticó que, pese a los llamados públicos realizados por voceros oficialistas para incentivar el retorno de los venezolanos al país, quienes regresan terminan enfrentándose al rechazo institucional y a múltiples obstáculos administrativos.
“Uno escucha discursos donde dicen: ‘perdonados, supéralo y vente’, pero cuando regresamos nos encontramos con que no somos tomados en cuenta y que las instituciones nos rechazan”, afirmó.
Un sistema que pierde a sus trabajadores
El caso de María Herrera refleja la realidad de miles de enfermeras venezolanas que se vieron obligadas a abandonar sus cargos debido a la crisis económica y social, y que hoy enfrentan obstáculos administrativos y falta de garantías laborales al intentar reincorporarse al sistema público de salud.
Distintos gremios y organizaciones advierten que la migración del personal sanitario continúa siendo impulsada por los bajos salarios, el deterioro de los hospitales y las precarias condiciones laborales, una situación que representa una importante pérdida de talento humano y debilita gravemente la capacidad del sistema de salud para atender a la población de manera eficiente.
Cifras de un sistema marcado por la precariedad
Ana María Velázquez, presidenta de la Federación de Colegios de Enfermería de Venezuela, señaló que existe entre un 60 % y 70 % de déficit de personal de enfermería en los distintos hospitales del país y asegura que una de las mayores dificultades de ser enfermera es no contar con seguridad al momento de prestar servicio. Asimismo, afirmó que la lucha del gremio continuará escalando hasta lograr mejoras salariales acordes con la realidad económica que enfrenta el país.
En este contexto, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha advertido sobre las brechas críticas en el mercado laboral sanitario de la región, señalando que la migración del personal de salud, las deficientes condiciones laborales y la precarización del trabajo representan factores que debilitan la capacidad de respuesta de los sistemas sanitarios.
La crisis se agudiza con las recientes denuncias sobre la presencia de médicos africanos en la red hospitalaria de Caracas, incorporados mediante acuerdos opacos y sin difusión de sus condiciones laborales. Gremios y especialistas cuestionan fuertemente esta medida: resulta contradictorio que las autoridades opten por contratar personal extranjero en vez de atender el descontento salarial y el deterioro institucional que forzaron la salida de los profesionales de la salud venezolanos
Desafíos para el futuro sanitario
Mientras el déficit de personal sanitario continúa aumentando en los hospitales venezolanos, trabajadores de la salud advierten que sin salarios dignos, garantías laborales y condiciones de seguridad será cada vez más difícil frenar la migración y recuperar al personal que intenta regresar al sistema público.
A juicio de gremios y especialistas, la crisis sanitaria venezolana no podrá resolverse únicamente con la incorporación temporal de personal extranjero, sino mediante políticas profundas que permitan recuperar, proteger y dignificar al talento humano nacional que durante años sostuvo el sistema hospitalario del país.
Artículo escrito por Rosangel Mendoza para El Nacional
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