Caracas.- El caso PDVSA-Cripto, presentado por el oficialismo como una de las mayores operaciones anticorrupción internas en la historia reciente de Venezuela, continúa generando interrogantes a medida que avanzan las audiencias.
En el programa Punto y Contexto, conducido por el periodista y director de El Pitazo, César Batiz, se analizaron las inconsistencias, vacíos y preguntas sin resolver de un expediente que involucra presuntos desfalcos multimillonarios, detenciones de altos funcionarios y una supuesta trama internacional de criptoactivos.
La guerra de las cifras
Uno de los principales puntos de controversia es el monto del presunto desfalco. El caso fue inicialmente presentado con una cifra de 23.000 millones de dólares, un monto que equivale prácticamente al presupuesto anual del país.
Sin embargo, durante el análisis del programa se señaló que no existen auditorías públicas completas ni trazabilidad clara de esa cifra. También se mencionó que otras estimaciones han circulado: Transparencia Venezuela habría manejado un cálculo cercano a los 16.900 millones de dólares, mientras que algunas personas vinculadas al proceso dijeron a El Pitazo que consideran que el monto real podría estar entre 5.000 y 6.000 millones.
El componente “Cripto” sin explicación clara
Otro de los elementos centrales del caso es el componente “Cripto”, que da nombre al expediente, pero cuya presencia en las audiencias públicas ha sido limitada o poco detallada.
Según lo expuesto en Punto y Contexto, no se han presentado de forma visible elementos como wallets, direcciones blockchain, rastreos de transacciones o plataformas específicas utilizadas para el supuesto manejo de criptoactivos.
En cambio, lo que ha emergido en las audiencias apunta más a esquemas de comercialización petrolera, intermediarios, ventas sin controles suficientes y pagos no recuperados, que a una estructura tecnológica basada en blockchain.
Hasta el momento, tampoco se han conocido acciones públicas concretas para la recuperación de supuestos activos digitales. No hay información detallada sobre rastreo de wallets, análisis blockchain o cooperación internacional con exchanges o plataformas tecnológicas.
Expertos citados en el programa explican que, en casos donde se utilizan criptomonedas, la recuperación depende del tipo de activos y del acceso a claves privadas o de la intervención de plataformas centralizadas. Sin embargo, en este caso no se ha explicado qué mecanismos se habrían activado ni cuánto dinero correspondería realmente a criptoactivos.
«Hasta ahora no se ha informado si organismos venezolanos contrataron firmas especializadas en inteligencia blockchain, ni si existen solicitudes internacionales para congelar activos digitales, ni siquiera se ha explicado cuánto dinero supuestamente desapareció realmente en criptomonedas, lo que deja una duda enorme sobre todo el caso: ¿Cómo puede sostenerse públicamente un expediente llamado PDVSA-Cripto sin información verificable sobre wallets, blockchain o recuperación de activos digitales?», dice Bariz.
Testimonios y límites en las audiencias
El periodista también señaló que los testimonios presentados en el juicio han sido parciales y, en algunos casos, sin llegar a señalar responsabilidades en los niveles más altos del poder político.
Se mencionan estructuras como la Comisión Presidencial Alí Rodríguez Araque como parte del entramado de decisiones sobre la comercialización petrolera, lo que en el análisis conduce a interrogantes sobre el rol de figuras del alto gobierno, entre ellas Delcy Rodríguez, sin que ello haya sido esclarecido en las audiencias.
De acuerdo con lo expuesto, el proceso judicial ha estado acompañado por restricciones progresivas al acceso a la información: limitaciones a la prensa, control sobre el ingreso a las audiencias y revisión del trabajo de abogados y asistentes.
En las últimas semanas, además, algunos acusados comenzaron a participar de forma telemática, lo que ha reducido aún más la visibilidad pública del juicio.
Muertes y preguntas abiertas
El caso también ha estado marcado por al menos tres fallecimientos de personas vinculadas a la investigación. Dos de ellos fueron reportados como suicidios y uno como muerte por causas naturales.
Estos hechos han generado interrogantes sobre la información que manejaban estas personas y su posible relación con aspectos sensibles del caso.
«Pero esas muertes también dejaron preguntas. ¿Se investigaron completamente esos decesos? ¿Qué nivel de información manejaban esas personas? ¿Qué relación tenían realmente con el entramado financiero del caso? ¿Conocían detalles sobre el destino de parte del dinero desaparecido? ¿Sabían algo sobre el supuesto componente “Cripto”? ¿Tenían información sobre wallets, operadores o rutas financieras?», expone Batiz.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973