🔴🔵 Cómo se gestó una operación de influencia desde EE. UU. para suavizar la postura a favor de Maduro

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El medio estadounidense Político reveló cómo un grupo de empresarios, políticos, miembros de la administración Trump, empresas e influencers se unieron para una operación de influencia que buscaba suavizar la postura de Estados Unidos hacia Nicolás Maduro para favorecer los intereses petroleros de varios de los involucrados.

Según este portal informativo, uno de ellos fue Harry Sargeant III, el empresario estadounidense que ha sido uno de los principales donantes de los republicanos en los últimos años, pero que además vino a Venezuela para hacer negocios con Maduro y posteriormente con Delcy Rodríguez cuando fue designada como ministra de Hidrocarburos.

El objetivo era que Donald Trump comprara la idea de que sancionar al chavismo era contraproducente para la política de seguridad nacional estadounidense, lo que llevaría a Miraflores a negociar con el crudo hacia mercados como el de China, una de las principales preocupaciones de la Casa Blanca desde el regreso al poder del magnate republicano, que busca minimizar la influencia del gigante asiático en América Latina.

Cuál fue el papel de Harry Sargeant III

Sargeant III logró escalar a lo más alto del chavismo para comprarle petróleo extrapesado para una planta de asfalto que tenía en Nueva Jersey. Su relación se remonta a su primera visita al país en noviembre de 2017 cuando hizo el primer contacto con Maduro que lo recibió bajo fuertes medidas de seguridad en Fuerte Tiuna. El interés era mutuo, por un lado el empresario estadounidense quería contratos preferenciales con Miraflores y por el otro, Caracas buscaba atraer a inversionistas estadounidenses en medio de una de las más severas crisis política, social y económica que ha atravesado Venezuela en los últimos 100 años.

En esta operación de influencia actuó detrás de bastidores y como el puente financiero, al mismo tiempo que político, en la que reclutó a un equipo para incidir en Trump a través de su enviado especial para Venezuela y Corea del Norte, Richard Grenell, en una batalla en la que buscaba posicionarlo a él frente al secretario de Estado, Marco Rubio, y Mauricio Claver-Carone, enviado especial de EEUU para América Latina desde el regreso del republicano al poder en enero de 2025.

Grenell que fue enviado a Caracas apenas Trump retomó el poder, sostuvo una reunión que publicitó Maduro y su gobierno a finales de enero de 2025. De esa visita logró la liberación de varios estadounidenses que el chavismo mantenía como presos políticos, el compromiso de reiniciar los vuelos de deportación de migrantes venezolanos y amarró la extensión de la licencia de Chevron para que continuara operando en el país.

Ese impacto mediático desconcertó a los opositores tras ese acercamiento con Maduro que provocó también una inmediata reacción de Rubio, quien favorecía desde siempre una política de línea dura contra el líder de la llamada revolución bolivariana.

Con la operación de influencia, Sargeant III y su equipo utilizaron su acceso directo a la Casa Blanca para convencer a la administración de que la política de «presión máxima» e inacción absoluta solo abría la puerta para que China y Rusia capturaran por completo la infraestructura petrolera de Venezuela, en especial si Chevron salía. La estadounidense fue la única de las petroleras de ese país que se mantuvo operando con el chavismo. Ya en 2023 recibió una licencia bajo la administración Biden que le permitió ampliar sus operaciones, un incentivo del demócrata por los Acuerdos de Barbados entre el chavismo y la oposición, un proceso que más adelante incumplió el chavismo al inhabilitar a María Corina Machado, intentar criminalizar las primarias opositoras en las que ella ganó, así como impedir a otros candidatos postularse a las presidenciales del año siguiente.

La idea era ampliar las licencias, tratar con Maduro y buscar beneficios para Chevron, la empresa de Sargeant III (GlobalOil Terminals), lo cual les mantendría en el mercado venezolano.

Harry Sargeant III operó de intermediario para concertar y facilitar un encuentro directo entre Richard Grenell y Nicolás Maduro (además de sostener comunicaciones constantes con Delcy Rodríguez). Las reuniones clave se llevaron a cabo en locaciones del Caribe como la isla de Antigua. Como resultado directo de estas gestiones a principios de año, Grenell anunció la liberación y el regreso a casa de ciudadanos estadounidenses encarcelados en Venezuela. A cambio, Washington levantó sanciones individuales a dos exministros chavistas.

El empresario reclutó varios nombres para esta tarea. Político revela que entre ellos estaban el excongresista de Illinois, Aaron Schock, para que elaborara una estrategia que elevara a Grenell por encima de Rubio. Sin embargo, al no ver resultados la operación se amplió. «Schock y el consultor empresarial Benjamin Papermaster organizaron un grupo de inversores y tenedores de bonos afines para financiar una campaña de relaciones públicas que dedicó gran parte de 2025 a presionar a la administración Trump para que mejorara sus relaciones con el gobierno de Maduro», dijo el medio.

FBI revisa cómo fue la operación de influencia

Señalan que entre esas personas también estuvo la influencer republicana Laura Loomer, una confidente de Trump, que como Político destaca publicó en sus redes sociales información favorable a Grenell en su papel de mediador con el chavismo.

Ahora, el FBI (Buró Federal de Investigaciones), de acuerdo con el medio estadounidense está revisando la relación de Sargeant en esta trama, aunque dijeron que ni esa agencia federal ni el Departamento de Justicia confirmaron si en efecto hay una investigación más profunda en curso sobre el tema.

«El episodio revela un camino no transitado en las relaciones internacionales de la era Trump, y cómo quienes abogaban por una postura más conciliadora hacia Venezuela no lograron convencer a la Casa Blanca de sus objetivos», dijo Político.

Bajo Biden, Sargeant logró que el Departamento del Tesoro, a través de la OFAC, ampliara la licencia en Venezuela de Global Oil Terminals para adquirir petróleo de Pdvsa para fabricar asfalto en los Estados Unidos en el año 2024.

El papel del excongresista republicano caído en desgracia en 2019 en Estados Unidos era el de servir de puente con Grenell para que convenciera a Trump de una política de acercamiento con Maduro. Político asegura que incluso antes de que el enviado especial pisara Caracas, ya estaban el empresario y el excongresista que lograron convencer al chavismo de liberar prisioneros y retomar los vuelos de deportación como incentivo para que no hubiese presiones desde Washington.

No lograron minimizar el papel de Rubio

Pero pese a ello, no lograron desacreditar o minimizar el papel de Rubio que logró tener más influencia sobre Trump. Incluso, la licencia que había alcanzado en 2024 se le eliminó en marzo de 2025. Otros que estuvieron al frente de tenedores de bonos de deuda venezolana también se sumaron e incluso empresas, entre las que Político mencionó a la misma Chevron, Curaçao Refinery Utilities, filial de la petrolera estatal de Curazao e incluso miembros del comité de tenedores de bonos venezolanos, que aportaron recursos para la operación de influencia.

«Un elemento central de la estrategia es el fomento de la inversión estadounidense, en particular de grandes empresas como Chevron, en el sector energético de Venezuela», decía uno de los objetivos de esta actividad, reveló el medio al tener acceso a documentos sobre la estrategia que buscaban. Añadieron que «una vez firmado el acuerdo, Forward Global facturó al grupo 422.500 dólares para cubrir las primeras etapas de la campaña, tal como se detalla en una factura del 26 de marzo de 2025 obtenida por POLITICO».

Para ello intentaron reclutar a voces duras dentro de los republicanos que apoyaran con artículos de opinión la postura de menos sanciones y más inversiones petroleras con el chavismo. Algunos lo hicieron, pero muchos otros se negaron a participar de esa campaña.

Aunque sí alcanzaron a reclutar a Laura Loomer que en mayo de 2025 comenzó a publicar mensajes a favor de Grenell en su papel de enviado especial para Venezuela.

Pese a que en enero pasado Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores, su plan de mantener a Delcy Rodríguez al frente del aparato estatal venezolano, también revela que aunque se cumplió la estrategia de Rubio, la influencia de Sargeant también dio ciertos resultados.

«Sin embargo, las tensiones entre los halcones y los tenedores de bonos siguen influyendo en la política estadounidense hacia Venezuela», señaló Político que hizo mención a como Caracas contrató a la empresa Centerview Partners para asesorarla en la reestructuración de la deuda del país.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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