El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó que el gobierno de los Estados Unidos contempla tres escenarios estratégicos diferenciados dentro de su actual política hacia la isla caribeña: forzar un estallido social mediante la asfixia financiera, tomar el control operativo de la economía interna y, finalmente, ejecutar una eventual agresión militar.
Las declaraciones del mandatario fueron difundidas este lunes a través de una entrevista de perfil internacional.
Las relaciones diplomáticas y bilaterales entre La Habana y Washington han experimentado un severo proceso de deterioro desde el pasado mes de enero.
La escalada de tensión se agudizó tras la decisión de la Casa Blanca de imponer un estricto bloqueo petrolero sobre la isla, medida acompañada por sucesivas oleadas de sanciones financieras contra corporaciones estatales y altos dirigentes cubanos, además de la reciente imputación judicial del expresidente Raúl Castro por una causa legal que se remonta al año 1996.
«Están apostando a tres escenarios: un escenario es con la asfixia económica, provocar el estallido social, y que ese estallido social le dé posibilidad, entonces con un pretexto de ayuda humanitaria, de intervenir en el país», desglosó Díaz-Canel durante una conversación con el medio digital español elDiario.es, reproducida formalmente este lunes en el portal informativo de la Presidencia de Cuba.
La presión económica y la preparación defensiva
El presidente estadounidense, Donald Trump, ha ratificado de forma consistente en sus decretos ejecutivos que la isla —ubicada a escasos 150 kilómetros de las costas de Florida— representa «una amenaza extraordinaria» para la seguridad nacional y los intereses de su país.
A pesar del evidente distanciamiento político y la hostilidad discursiva reinante, las cancillerías de ambos gobiernos han manifestado públicamente que sostienen ciertos canales de comunicación técnica y contactos diplomáticos mínimos.
Al detallar las variables del panorama actual, Díaz-Canel precisó la naturaleza del segundo eje estratégico de Washington: «Un segundo escenario es seguir un diálogo con Cuba coercitivo, de máxima presión, para apoderarse de la economía cubana, para ocupar el país económicamente y que eso después les diera la posibilidad de provocar un cambio del sistema político, que es la gran aspiración de Estados Unidos».
El jefe de Estado cubano describió esta vertiente económica en un contexto especialmente adverso para el mercado local, caracterizado por la decisión de diversas corporaciones extranjeras —incluyendo importantes cadenas hoteleras de capital transnacional— de reducir la escala de sus inversiones o cesar de manera definitiva sus operaciones en el territorio insular debido al incremento de las presiones regulatorias ejercidas por el Departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
«Y un tercer escenario es el de la agresión militar», sentenció el gobernante cubano. Frente a la hipótesis de un desenlace que involucre el uso de la fuerza armada, Díaz-Canel ratificó la vigencia de la doctrina militar oficial y defendió el derecho soberano del país a intensificar los preparativos para la defensa nacional, con el objetivo de garantizar «que no haya sorpresa» ni escenarios que deriven en una «derrota».
Con información de AFP.
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