El gobierno de Cuba anunció este viernes un paquete de reformas económicas que contempla cambios en sectores clave como el turismo, la agricultura, el comercio exterior, la inversión extranjera y la participación del sector privado. El presidente Miguel Díaz-Canel justificó las medidas al señalar que el país debe adaptarse a un nuevo contexto y afirmó que “son tiempos en que hay que cambiar”.
En declaraciones transmitidas por la televisión estatal, el mandatario explicó que las decisiones buscan responder a “las exigencias de los tiempos actuales”, con el propósito de agilizar la actividad económica, reducir trabas administrativas y otorgar una mayor “autonomía” a distintos actores productivos. Al mismo tiempo, negó que las iniciativas sean consecuencia directa de las exigencias de Washington para impulsar reformas en la isla.
Díaz-Canel defendió además la actuación de su administración frente a la compleja situación que enfrenta el país y aseguró que “el país no está detenido. El país está enfrentando con inteligencia toda esta situación. No todo lo podemos decir tan claramente porque el enemigo está acechando todo lo que hacemos. Nuestra respuesta tiene que ser la de la unidad”.
Gobierno cubano apuesta por la apertura económica y mayor inversión
Uno de los cambios más relevantes estará dirigido al turismo, donde el ejecutivo prevé incorporar nuevos actores y habilitar nuevas modalidades para administrar y explotar la infraestructura hotelera. La medida se produce luego de que varias cadenas internacionales redujeran o suspendieran sus operaciones en Cuba debido al endurecimiento de las sanciones estadounidenses, dejando sin operadores numerosas instalaciones estatales.
En paralelo, el gobierno proyecta eliminar el sistema de empresas importadoras estatales que monopolizan las operaciones de comercio exterior, con el objetivo de hacer más eficiente este sector. También anunció una flexibilización de las restricciones para importar vehículos.
Las reformas alcanzarán igualmente al sector agrícola. Según explicó el presidente, los productores podrán acceder directamente a insumos, establecer alianzas con otros actores económicos, participar en el mercado cambiario y disponer de cuentas “reales” con respaldo en efectivo. Además, prometió que los trámites administrativos serán “lo más ligero posibles”.
Otro de los ejes del plan consiste en ampliar los espacios para la iniciativa privada y fortalecer la llegada de capital extranjero. En ese sentido, Díaz-Canel indicó que los cubanos residentes fuera del país tendrán las mismas oportunidades de inversión que quienes permanecen en la isla.
Reformas buscan agilizar la administración estatal y proteger sectores vulnerable
El mandatario adelantó que el conjunto de medidas será revisado primero por el Buró Político del Partido Comunista y posteriormente remitido a la Asamblea Nacional del Poder Popular para su aprobación.
La reorganización del aparato estatal también forma parte del programa anunciado. El ejecutivo pretende reducir el número de ministerios de 27 a 20 para conformar una estructura “más ágil” y con “menos burocracia”. Asimismo, aseguró que las reformas buscan resolver las “contradicciones” existentes entre la planificación centralizada y el mercado, así como entre los procesos de centralización y descentralización.
En materia social, el gobierno insistió en avanzar hacia un nuevo modelo de asistencia. Díaz-Canel reiteró la intención de “avanzar gradualmente eliminando los subsidios a productos” y reemplazarlos por un esquema enfocado en el “subsidio a personas”, dirigido especialmente a los sectores más vulnerables.
Los anuncios llegan en un contexto de fuerte deterioro económico para Cuba. El turismo, uno de los principales motores de ingresos del país, atraviesa una profunda crisis tras la pandemia y el incremento de las sanciones de Estados Unidos, escenario que ha provocado una caída significativa en la llegada de visitantes internacionales y la salida de importantes empresas extranjeras del mercado cubano.
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