🔴🔵 El «Niño Guerrero»: del silencio chavista sobre el Tren de Aragua a la confirmación de su muerte junto a EE. UU.

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Caracas.- El final de Héctor Rustherford Guerrero Flores, alias el «Niño Guerrero», llegó con el tutelaje de Estados Unidos a las autoridades venezolanas, que se encargaron en los últimos años de negar la existencia del Tren de Aragua, una organización criminal transnacional liderada por el temido delincuente.

El chavismo no reconocía públicamente la existencia del Tren de Aragua, cuyos tentáculos se extendieron desde 2018 por Colombia, Perú, Chile y Estados Unidos, donde se les señalaba de ejecutar asesinatos, extorsiones, secuestros, y tráfico y trata de personas, entre otros delitos. 

Mientras en esos países las autoridades reportaban los crímenes, funcionarios de Venezuela aseguraban que era un invento. «El Tren de Aragua es una ficción creada por la mediática internacional para tratar de crear una etiqueta inexistente, como lo hicieron en su momento con el Cartel de los Soles (…) que se demostró que no existe, que jamás ha existido», dijo en abril de 2024 el canciller de la República, Yván Gil, en un encuentro con su homólogo colombiano, Luis Gilberto Murillo.

Las declaraciones de Gil fueron ratificada en diciembre de 2025 por Nicolás Maduro, detenido en una cárcel federal de Nueva York (EE. UU.), quien insistió que la banda fue extinguida en 2023 con la intervención de la Cárcel de Tocorón en el estado Aragua, que funcionaba como su centro de operaciones.

«Nosotros derrotamos a ese grupo del Tren de Aragua, lo desaparecimos con la ley y la Constitución en la mano, y a todos los grupos delincuenciales», afirmó Maduro.

Ahora, cinco meses después de la captura de Maduro por parte de Estados Unidos, fuerzas militares de EE. UU. con el acompañamiento de la administración de Delcy Rodríguez estallaron el escondite del «Niño Guerrero» en la zona minera del estado Bolívar.

Claves: El fin del líder

  • Héctor Rustherford Guerrero Flores, de 42 años, estaba prófugo desde el 2023. Se fugó días antes del cierre de la cárcel de Tocorón, considerada como la base de operaciones del Tren de Aragua.
  • Tras el supuesto desmantelamiento de la banda con el cierre de la prisión, los organismos de seguridad del Estado venezolano publicaron en redes sociales una imagen con fotografías de Guerrero, su identificación y los delitos por los que era buscado: homicidio, secuestro y terrorismo. Pero, nunca lo capturaron de nuevo.
  • En diciembre de 2023, la organización InSight Crime reportó que según informes obtenidos Guerrero se escondió en Las Claritas, zona minera del estado Bolívar, donde murió en un bombardeo conjunto de EE. UU. Ese territorio está bajo el dominio de Yohan José Guerrero, alias «Johan Petrica», cofundador del Tren de Aragua y criminal dedicado a la extracción ilegal de oro en el sur de Venezuela. Ambos coincidieron en Tocorón hace más de una década. 
  • Según InSight Crime, los acuerdos con funcionarios del Gobierno fueron clave para que el «Niño Guerrero» hiciera del Arco Minero del Orinoco su santuario. Hasta la campaña electoral de Maduro llegó a las vigiladas y lejanas minas de Las Claritas y durante las elecciones del 28 de julio de 2024, a los mineros se les coaccionó para votar por él.
  • ¿Protegido o no?, cuatro meses después de su fuga, en enero de 2024, la justicia venezolana detuvo a un fiscal del Ministerio Público por extorsionar al «Niño Guerrero». El entonces fiscal general Tareck William Saab anunció la aprehensión de Renny Amundaraín, cercano colaborador del chavismo, por extorsionar a Guerrero para lograr la libertad de su madre y de otros familiares. El funcionario sigue detenido.
  • El «Niño Guerrero» se convirtió en uno de los delincuentes más buscados de Suramérica. Su cabeza tenía precio: EE.UU. ofrecía una recompensa de cinco millones de dólares. Washington lo acusaba de transformar al Tren de Aragua de una pandilla carcelaria centrada en la extorsión y el soborno en una organización criminal de alcance continental que representa una amenaza para la seguridad pública en toda América. 
  • Guerrero incursionó en la delincuencia en el año 2000, con 17 años. Nació y creció en la población de Santa Rita, muy cerca de Maracay, hasta que se involucró en diversos delitos y fue enviado a la prisión de Tocorón, de donde se fugó en 2012 y regresó en 2013.
  • Su expediente acumula cuatro acusaciones por 12 delitos cometidos entre 2005 y 2013, entre ellos homicidio intencional, ocultamiento de arma de guerra y otros, según publicó la periodista de investigación venezolana, Ronna Risquez en su libro El Tren de Aragua: la banda que revolucionó el crimen organizado en América Latina.
  • En la cárcel de Tocorón cumplía una sentencia de más de 17 años de prisión que le fue impuesta en 2018. Entonces, la Fiscalía solicitó aumentar la condena al Tribunal Supremo de Justicia. La magistrada Elsa Janeth Gómez Moreno declaró con lugar la solicitud de la fiscal en febrero de 2018, pero no se conocen más detalles de ese proceso, según la investigación de Risquez.
  • En la cárcel de Tocorón vivió rodeado «de lujos y gustos exorbitantes» en una casa de «dos pisos dentro del penal, en donde recibía a los visitantes que quisiera» y «tenía acceso a una piscina, campo de béisbol, discoteca y hasta un zoológico», asegura InSight Crime.
  • Para muchos conocedores del Tren de Aragua, Yohan Petrica es el verdadero jefe de la organización, el ideólogo del modelo de gobernanza criminal que arrancó en Tocorón y luego se extendió a Las Claritas. «Es muy poderoso. El Niño Guerrero le dice papá», contó el comisionado Marcos Pérez a la periodista Ronna Risquez en su libro.
  • Ahora, sin el «Niño Guerrero» la atención volvió a centrarse en los otros cabecillas de la organización que siguen libres: Yohan José Romero, alias «Johan Petrica», y Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias «Giovanny» o «El Viejo», considerado uno de los líderes de la estructura criminal en la capital colombiana. Por ambos, EE. UU. ofrece  9 millones de dólares.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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