La Canasta Alimentaria Familiar, un indicador del consumo básico para una familia de cinco miembros, subió en mayo hasta el equivalente a $772,74, con una importante alza del 14,6% respecto al mes anterior, reporto este miércoles el Centro de Documentación y Análisis Social de la Federación Venezolana de Maestros (Cendas-FVM).
El aumento anualizado en bolívares es del 699,6% respecto a mayo de 2025, según el reporte.
Si se mide en dólares, el aumento ha sido de 5,8% mensual y de 53,8% anual.
El costo de esa canasta de alimentos en mayo fue de 401.827 bolívares, lo que equivale a esos 772,74 dólares. Pero si se suma el gasto esencial en agua potable, el costo total asciende a $785.
Canasta aumenta muy por encima de los ingresos
«Los datos de mayo de 2026 confirman una realidad económica devastadora: la pulverización absoluta del salario mínimo legal como unidad de medida», señala Cendas.
Mientras la inflación sigue consumiendo el ingreso de los venezolanos, el salario mínimo permanece estancado en 130 bolívares por mes desde marzo de 2022. Al tipo de cambio del dólar oficial de Bs 520 en mayo, esto representó 0,25 dólares, o el 0,03% del costo de la canasta.
El gobierno de Delcy Rodríguez ratificó el 30 abril la política chavista de sustituir el salario mínimo por el llamado ingreso mínimo integral, el cual ubicó en $240 por mes, sin impacto legal en prestaciones sociales. Ese monto se paga a los empleados, maestros, profesores, funcionarios, obreros del sector público, jubilados y pensionados, mediante bonos.
En el sector privado la situación es un tanto mejor, pero igualmente los salarios promedio están por debajo del costo de la canasta básica. Según la última encuesta del gremio privado Conindustria, en el primer trimestre de este año los obreros y operarios ganaban $291 mensuales; los profesionales y técnicos $562. En los cargos gerenciales ese ingreso es de $1.115, es decir menos de lo que cuestan dos canastas mensuales.
El Cendas destaca que el dólar se mantiene al alza y con ello la acelerada devaluación de la moneda.
Inseguridad alimentaria y canasta básica
«La brecha entre el ingreso legal y el costo de los alimentos se ha convertido en una barrera infranqueable para la mayoría de los hogares, profundizando la crisis humanitaria», concluye el informe.
Para beber agua potable, una familia necesita gastar al menos $12,31 adicionales por mes.
La situción actual «obliga a las familias a depender de bonificaciones discrecionales, trabajo informal y remesas, ante la inexistencia de una política salarial que responda a la hiperinflación y a la carestía de la vida en divisas», señala el director del Cendas, Óscar Meza.
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