La tenista checa Marketa Vondrousova, campeona de Wimbledon en 2023, recibió este lunes una sanción de cuatro años por negarse a realizar un test antidopaje. Así lo anunció la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA).
La tenista de 26 años de edad no entregó una muestra al ser notificada por un agente de control en diciembre de 2025, durante un test fuera de competición.
Según el comunicado de la ITIA, la tenista se defendió alegando que el estrés y una mala salud mental afectaron su toma de decisión, “además de preocupación por su seguridad”.
En abril, la checa explicó en redes sociales que la agente golpeó su puerta “tarde por la noche, sin identificarse claramente ni seguir el protocolo”. “Desde hace tiempo debo gestionar lesiones, una presión constante y problemas de sueño recurrentes que me han cansado y fragilizado”, desarrolló.
Sin “justificación convincente”
Un tribunal independiente estudió los argumentos de la tenista, además del testimonio de la agente que trató de llevar a cabo el test. Según la ITIA, ésta se presentó el 3 de diciembre de 2025 hacia las 8:00 p.m. locales en el domicilio de la tenista.
El tribunal llegó a la conclusión de que las pruebas no mostraban una “justificación convincente” que explicara el rechazo de la deportista a realizar el test. Para la Agencia, negarse a someterse a un control equivale a un control positivo.
“Nunca me he dopado”, reaccionó la jugadora en su cuenta de Instagram. “Tres días después del incidente que finalmente cambió mi vida, me sometí a un control. El resultado fue negativo”.
Sanción contundente
Estos últimos años el tenis ha conocido varios casos de dopaje, como los del exnúmero 1 del mundo Jannik Sinner, Simona Halep o Iga Swiatek, sin que nunca se haya aplicado una suspensión tan larga.
“Se trata de una suspensión contundente. No podemos tener un sistema en el que una jugadora reciba menos sanción si rechaza someterse a un test que aquella que si se somete”, explicó la directora de la ITIA Karen Moorhouse durante una videoconferencia con la prensa. “Es muy raro que los jugadores se nieguen a los test”.
La sanción para Vondrousova terminará el 21 de junio de 2030. Durante ese periodo, la checa no está autorizada a jugar, entrenar o asistir a eventos organizados o autorizados por ITF, WTA, ATP, Grand Slam o cualquier asociación nacional.
La tenista se reserva su derecho a presentar un recurso, precisó a la AFP Jan Exner, su abogado. “Cuando tengamos el veredicto decidiremos los siguientes pasos a dar, saber si presentamos o no un recurso, pero primero deseo hablar con Marketa”, explicó.
Actualmente ocupa el 122 puesto del ranking, tras no haber jugado partidos del circuito WTA desde enero. En su última aparición en un Grand Slam, en el US Open de 2025, alcanzó los cuartos de final pero no pudo disputarlos debido a una lesión en el entrenamiento. Esas lesiones han sido un lastre a lo largo de una carrera que queda ahora detenida de forma abrupta.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973