Caracas.- El constante martilleo que intenta romper los restos de concreto de un edificio en ruinas, acompaña el dolor que embarga a una comunidad de Pinto Salinas, en Caracas. Entre una montaña de ropa, muebles destrozados y enseres, un hombre revisa con movimientos lentos lo que alguna vez estuvo en su hogar en el Bloque 5. La tarde del 24 de junio, los terremotos que han dejado un saldo oficial de 1.430 fallecidos en el país, derribaron la mitad de este edificio de cuatro pisos. Para este sobreviviente, la búsqueda no es solo de objetos, sino de fragmentos de una familia que los sismos le arrebataron.
El hombre, cuya mirada se pierde entre las telas llenas de polvo, regresó la tarde de este sábado 27 de junio del cementerio tras enterrar a su esposa y a su suegra, ambas fallecidas en el colapso. En el sitio, intentaba rescatar su ropa y la de sus familiares, enfrentando una realidad para la que asegura no estar preparado.
“Ahorita uno no lo ve, pero después es que voy a sentir la ausencia, que mi esposa no está. Con los días desearé seguramente haber quedado yo también ahí abajo”, relató con mucha tristeza el sobreviviente, quien prefirió no declarar formalmente a la prensa, pero compartió su dolor con quienes le rodeaban.
A su lado, otros vecinos colaboraban en la tarea mientras, de fondo, el personal militar continuaba con su tarea de remoción de escombros. En la zona, el Bloque 5 de Pinto Salinas Este fue el más afectado por el desastre, ya que parte de la estructura cedió, dejando cuatro fallecidos confirmados y dos personas rescatadas con vida. A pesar del luto, el hombre se enfrenta ahora al reto de vivir sin casa, sin hogar y con la ausencia de parte de su familia.
Denuncia de robos
Mientras las búsqueda de las pertenencias avanzaban, los vecinos relataron con indignación que algunas personas aprovecharon el caos para sustraer objetos de valor. Sin embargo, los afectados fueron enfáticos en aclarar que no se trató del personal militar que labora actualmente, ni de todas las personas que participaron en las labores de búsqueda y rescate.
Según los testimonios, se trataba de personas que portaban cascos blancos y se identificaban como parte de instituciones civiles, no de cuerpos militares, entre ellas, mencionaron el caso de un trabajador de la Alcaldía de Caracas. Una residente contó cómo confrontó a unos jóvenes que aseguraban ser de Protección Civil y que ya tenían pertenencias guardadas en bolsos.
“‘¿Qué hacen ustedes aquí? ¿Quiénes son ustedes?’ Me dijeron: ‘nosotros somos de Protección Civil’ y tenían bolsitos, ya habían agarrado cosas, ahí hay prendas, ahí hay de todo”, relató la vecina, quien dijo que les exigió retirarse a las zonas donde realmente se necesitaba ayuda y no a los apartamentos desalojados.
Los residentes aclararon que no fue un comportamiento de todos los funcionarios. De hecho, indicaron que los representantes de la Alcaldía de Caracas fueron alertados de esta situación cuando los dueños de los apartamentos de planta baja, que habían sido desalojados por seguridad, regresaron y encontraron que les faltaban pertenencias.
Solidaridad y atención inmediata
Pese a las denuncias de hurto, el sentimiento predominante entre los sobrevivientes de Pinto Salinas es de gratitud por la respuesta inicial y la solidaridad comunitaria.
“Yo siento que la atención fue excelente… aquí hubo ayuda muy rápido”, relató una vecina del sector. Recordó que después del colapso, los Bomberos llegaron rápidamente en motos.
Las labores de búsqueda fueron intensas desde el principio: “El mismo miércoles en la noche. El mismo día sacaron todos los cuerpos”, relató otro vecino sobre la recuperación de las víctimas.
La solidaridad se ha concentrado en la cancha deportiva del sector, que funciona como el centro logístico de recepción de donaciones y atención a los damnificados. Muchos vecinos que no resultaron tan afectados han acudido al sitio para colaborar con quienes perdieron todo.
“En la cancha es donde están recibiendo todo”, contó una habitante de la zona, resaltando que la organización vecinal ha sido clave para sobrellevar la tragedia.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973