Mientras permanecía atrapada entre los escombros, Cristina Margarita Ramos bromeó sobre el «patuque» de polvo que cubría su rostro y recibió elogios de su rescatista por sus uñas. Esa escena dio la vuelta al país. Hoy, la incertidumbre reemplazó la esperanza: su familia no sabe dónde está.
La conversación, grabada en video, recorrió Venezuela y el mundo. Miles de personas celebraron el humor que Cristina Margarita, de 71 años de edad, mantenía a pesar de estar atrapada entre los escombros en que quedó su residencia tras doble terremoto que sacudió al estado La Guaira y el centro de Venezuela el pasado 24 de junio.
Pero 11 días después de su rescate, la historia dejó de ser la de una extracción exitosa para convertirse en la búsqueda de una mujer cuyo paradero sigue sin ser esclarecido por las autoridades.
Su hija, Crisnel Mata, afirmó a El Pitazo que desde el momento en que Cristina Margarita fue subida a una ambulancia privada, e ingresada al Hospital Naval Dr. Raúl Perdomo Hurtado de Catia, el rastro de su madre se perdió.
«Lo único que queremos saber es quién recibió a mi mamá y dónde está«, reclamó
Dos sobrevivientes
Cristina Margarita vivía junto a su esposo, Jesús Enrique Magallanes, comerciante de 56 años, en el tercer y cuarto piso de una vivienda de cuatro niveles en Playa Grande, cerca del Hotel Chipi, en La Guaira.
Cuando ocurrió el derrumbe ambos quedaron sepultados. Un inquilino de la vivienda, identificado como Lenín, fue quien durante casi un día completo permaneció junto a ellos.
«Él fue quien los mantuvo despiertos y comenzó a remover escombros para destaparlos un poco hasta que llegaron los organismos de rescate», contó Crisnel.


El 25 de junio ya trabajaban en el lugar funcionarios de Protección Civil y otros rescatistas. Jesús Enrique fue el primero en ser extraído.
«Él había caído al frente de mi mamá. Ella tenía una nevera sobre sus piernas», relató su hija.
Después rescataron a Cristina Margarita, quien durante todo ese tiempo permaneció consciente, conversando con los socorristas e incluso colaborando con el operativo.
Los videos muestran cómo ayudó a ubicar una sábana que luego utilizaron para sacar también a su esposo.
La familia conserva videos, notas de voz y testimonios de quienes participaron en el rescate. También tienen grabaciones del momento en que le colocan una vía intravenosa en el sitio y cuando es subida a la ambulancia, donde continúa conversando con el personal médico.
Según Crisnel, los rescatistas le informaron que Jesús Enrique sería llevado al Hospital Naval y que Cristina Margarita posiblemente sería trasladada luego al Periférico de Catia, aunque primero ingresaría al Hospital Naval.
«Yo tengo notas de voz de los rescatistas, del personal de la ambulancia privada Vital Salud y del médico que iba con ella. Todos coinciden en que dejaron a mi mamá en el Hospital Naval«, aseguró.
Incluso, afirmó que el médico le explicó que la paciente habló durante todo el traslado sobre sus enfermedades.
Cristina Margarita padece enfermedad renal y recibe tratamiento oncológico por un cáncer en el rostro, luego de que una biopsia confirmara una lesión por la que esperaba ser operada en estos próximos días. «En su cara tiene una verruga, por allí la pueden reconocer», dijo Crisnel.
«Ella misma les dijo que era paciente renal. También habló de su tratamiento oncológico», contó. El médico de la ambulancia, según la hija, explicó posteriormente que, tras el tiempo que permaneció con presión sobre las piernas por el aplastamiento, en algunos momentos comenzó a desvariar ligeramente, una reacción que calificó como normal para ese tipo de lesiones.
En el Hospital Naval dicen que nunca llegó
El problema comenzó cuando los familiares acudieron al Hospital Naval. Allí, aseguran, les informaron que Cristina Margarita nunca había ingresado.
La situación se volvió aún más desconcertante porque inicialmente también negaron que Jesús Enrique estuviera hospitalizado allí.
Sin embargo, la familia tenía fotografías, notas de voz y evidencias de que el esposo de Cristina Margarita sí estaba siendo atendido en ese centro asistencial.
«Después lo buscaron mejor y apareció. Pero tampoco figuraba en ninguna lista«, explicó Crisnel.
Posteriormente, Jesús Enrique fue trasladado al Seguro Social de La Guaira, donde actualmente recibe diálisis debido al síndrome de aplastamiento que sufrió durante el derrumbe. Aun así, tampoco aparece en los registros oficiales de pacientes ingresados.
Búsqueda sin respuestas
Crisnel, la hija de Cristina Margarita, vive fuera de Venezuela, pero ha mantenido contacto permanente con las autoridades. Contó que sostuvo tres videollamadas con la jefa del servicio forense y con un capitán que coordinaba parte de la emergencia en el hospital Naval.
«El militar me garantizaba que mi padrastro tampoco estaba en el Hospital Naval, y eso era falso. Nosotros teníamos las pruebas de que sí estaba allí», afirmó.
Mientras tanto, al menos diez familiares y amigos recorren hospitales y morgues de La Guaira y Caracas, buscando a la señora que conmovió al país al hablar de «el patuque» en su cara y en redes sociales ya circula la denuncia de su desaparición.


«Vamos hasta donde nos dejan llegar. Muchas veces solo sacan unas listas y nos dicen que revisemos allí. Pero sabemos que mi mamá puede no aparecer porque ya pasó con mi padrastro», denuncia la familia.
Incluso, una tía logró ingresar de manera clandestina a una de las áreas de cuidados intensivos del Hospital Militar, aunque no pudo revisar habitación por habitación. «No nos dejan buscar cama por cama en ningún lado. Solo muestran listas», explicaron.
Todo está claro hasta que llegó al Hospital Naval
Para la familia no hay dudas sobre todo lo ocurrido desde el rescate hasta la llegada al hospital. «Mi mamá estuvo consciente todo el tiempo. Habló del patuque que tenía en la cara, de sus uñas, dijo que mi padrastro no era celoso, ayudó a rescatarlo. Se veía fuerte, lúcida y con muchas ganas de vivir.»
Crisnel insiste en que existe una cadena de responsabilidades claramente identificada. «Todo el personal que participó en el rescate, quienes la atendieron en la ambulancia y quienes la llevaron al Hospital Naval saben qué ocurrió. Hasta allí todo está claro. De allí en adelante nadie me dice qué pasó con mi mamá.»
La familia no descarta que Cristina Margarita permanezca en una unidad de cuidados intensivos debido a sus patologías previas y a las complicaciones derivadas del síndrome de aplastamiento.
«Si la trasladaron a otro hospital, tiene que existir un registro. Eso es parte del protocolo. Solo queremos saber dónde está y quién la recibió», explicó, pero ante el cuestionamiento que ha hecho en el hospital Naval, la respuesta ha sido que trabajan en medio de una «contingencia».
Jesús Enrique continúa hospitalizado, sometido a diálisis y preguntando constantemente por su esposa, desesperado y llorando por ella.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973