El presidente electo Edmundo González Urrutia propuso la creación de una comisión técnica, independiente e internacional para vigilar la gestión de la ayuda humanitaria en el país.
El planteamiento surgió este viernes durante una sesión de trabajo con Mercedes de Freitas, directora ejecutiva de la organización no gubernamental Transparencia Venezuela.
Por este motivo, el mandatario electo busca establecer un sistema de contraloría permanente sobre los recursos económicos y materiales que ingresan para atender la emergencia de los terremotos.
La propuesta institucional promueve la fiscalización directa de los fondos que los países aliados y los organismos multilaterales destinan a las comunidades damnificadas. González Urrutia argumentó la necesidad de separar las funciones de administración y de auditoría para garantizar la pulcritud del proceso.
“La confianza hay que recuperarla, y por eso la supervisión de estos fondos no puede quedar en manos de los mismos actores que los administran”, afirmó.
Alianza internacional contra la opacidad financiera
En consecuencia, el diseño de este comité supervisor contempla la incorporación activa de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) mediante sus dependencias especializadas en delitos financieros.
El plan de supervisión se alinea con los principios fundamentales de la Convención de la ONU contra la Corrupción.
Por otra parte, la reunión sirvió para evaluar el funcionamiento de la plataforma tecnológica denominada Ruta de la Ayuda, un instrumento digital que Transparencia Venezuela desarrolló para el monitoreo civil de donaciones.
El presidente electo definió tres líneas de investigación obligatorias para los auditores civiles y extranjeros, con el objetivo de responder a la opinión pública sobre la gestión de la ayuda y neutralizar cualquier intento de desvío de insumos en los centros de acopio y sanitarios del norte del país.
Obligaciones de los entes multilaterales
González Urrutia extendió la exigencia de rendición de cuentas a las agencias internacionales que coordinan la logística humanitaria en el terreno, incluyendo a la Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA).
González Urrutia enfatizó el impacto social de la medida con una advertencia institucional. “No puede haber opacidad en este manejo porque son vidas las que están en juego”.
Asimismo, concluyó el encuentro ratificando que “la transparencia no es una solicitud sino una obligación” en el contexto actual de la reconstrucción nacional.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973