Ciudad Guayana.- Desde el 24 de junio, el día del doble terremoto en Venezuela, Israel se mantuvo atento a las noticias. Cada cierto tiempo revisaba su celular para mirar videos y entender la magnitud de la tragedia.
Israel Rivas García, de 24 años, vive en San Félix, estado Bolívar, a casi 800 kilómetros de La Guaira, el epicentro de la devastación por los sismos que golpearon al país y que han dejado 3.899 muertos, según cifras oficiales de este 10 de julio.
-Debo irme – pensó en voz alta y el sábado 27 de junio tomó la decisión de viajar para ayudar en las zonas afectadas.
El domingo Israel subió a un autobús y el lunes a primera hora estaba en La Guaira. Sin contactos ni una guía y apenas con dinero para sostenerse dos días, como máximo.
“No tengo, quizás, la habilidad física para romper una pared o levantar un escombro, pero me preparé para comunicarme en varios idiomas y poder ayudar con este conocimiento”, dijo a El Pitazo.
Israel habla inglés y japonés. En un momento tan duro para los venezolanos, nada le reconfortaba más que poner sus capacidades al servicio de las labores de rescate. “Tuve mucha fe y ganas de ayudar. Entonces empecé a caminar por La Guaira”, contó el joven.
Mientras caminaba, se acercó a algunas delegaciones para preguntar si necesitaban un intérprete. Ese día ya había más de 15 misiones internacionales en el terreno, con equipos especializados. En un grupo le dijeron que ya tenían traductor. Entonces siguió caminando y llegó a la ubicación de los rescatistas del Reino Unido.
“Les pregunté si los podía ayudar, les mostré mis habilidades en el idioma y me quedé con ellos”, relató.
Desde ese momento Israel, quien comenzó sus estudios de inglés cuando tenía apenas 11 años y se certificó de japonés a los 22, pasó a formar parte del equipo voluntario de los rescatistas británicos, quienes confiaron en él para tareas tan importantes como la comunicación y traducción durante la extracción de sobrevivientes.
El joven recordó el momento del rescate de un bebé y lo vital que fue la traducción para poder especificar los equipos que se necesitaban para salvarle la vida.
“Poder traducir al equipo médico sobre el riesgo de mover escombros rápidamente y el síndrome de aplastamiento fue clave. Me siento honrado de haber sido un puente entre ambas naciones en esos momentos tan duros”, dijo el joven intérprete.
También dijo que aunque el panorama general en La Guaira era abrumador, por la cantidad de muertos, estar con expertos en el rescate de personas vivas, le hacía ver luz en medio de la oscuridad. “Estar con el equipo del Reino Unido me hizo ver que los escombros no significaban la muerte si se aplicaban las técnicas y métodos correctos. Sentí que aún podíamos salvar vidas”, relató.
Interpretar emociones y no solo traducir palabras
Israel estudia en el Instituto Universitario de Tecnología Industrial Rodolfo Loero Arismendi (Iutirla) y es fotógrafo. Con mucho esfuerzo se formó en el Wall Street English Institute a la par de su bachillerato y la certificación de japonés la recibió de parte de la embajada de ese país en Caracas.
“Me gustaría seguir estudiando idiomas. En momentos como este se da a conocer la importancia de ser parte de una generación preparada para momentos de emergencias”, dijo el joven que siempre quiso ser intérprete.
Sí, intérprete y no solo traductor. “El embajador del Reino Unido me hizo saber que una cosa es ser intérprete y otra cosa es ser traductor. Un traductor puede traducir una página o una conversación plana. Pero en momentos tan difíciles como este que vivimos, el intérprete puede entender las emociones, el sentido y el propósito de lo que quieren decir las personas y llevarlo a otro idioma. De esa forma se crea un puente y existe una comunicación efectiva”, recalcó Israel.
La primera fase de la misión de rescate del Reino Unido culminó y por eso Israel tuvo un pequeño espacio de tiempo para regresar a casa y hacer algunas diligencias en la universidad, pero ya se incorporó nuevamente a la segunda fase de la delegación: servir de intérprete en un campamento médico británico en el que se le brinda ayuda a enfermos y heridos con el soporte de Emergeny Medical Team.
“Mostró un coraje increíble durante la respuesta al terremoto. Apoyó a equipos de rescate, autoridades y comunidades locales cuando la comunicación era más importante”, comunicó la embajada del Reino Unido refiriéndose a Israel
-¿Qué les dices a los jóvenes que tienen capacidades y ganas de servir en estos momentos?
-Yo les diría que se atrevan, que si tienen un conocimiento, que lo usen.
Israel también habló de la fortaleza mental que se requiere para estar en lugares donde la devastación es enorme, como La Guaira. “Yo encontré la fortaleza a través de Dios”, dijo.
En su comunidad, en San Félix, Israel es uno de los jóvenes líderes de una iglesia cristiana. Por eso, cada paso que da en su vida está marcado por la fe.
“El acto más triste de la humanidad fue la muerte de Jesús, porque Él era inocente y murió en una cruz. Si Dios tiene el poder de convertir ese momento tan triste en un símbolo de esperanza, creo profundamente que puede convertir este tiempo de oscuridad en Venezuela en un tiempo de esperanza”, expresó.
¿En qué momentos viste a Dios en La Guaira?
-Jesús está en medio de los escombros, rescatando a las personas. En el rescatista que no tiene guantes pero está sacando las piedras, en el militar que apoya desde donde puede. En el operador de máquina que quita una piedra, en los doctores que atienden con los insumos que tienen. Ahí está Él, ayudando.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973