Caracas.- Afectados por los terremotos del 24 de junio, que duermen en carpas instaladas en la avenida Bolívar de Caracas, se las tuvieron que ingeniar para soportar el fuerte aguacero de la noche del 19 de julio, que se extendió todo el día siguiente. Quienes tenían carpas más grandes y reforzadas dieron abrigo a los que estaban en las más débiles. Alegaron que aún se sienten asustados debido a las réplicas y en incertidumbre por estar debajo de un techo de lona.
Se trata de decenas de familias que habitan las torres OPPE Omar Torrijos, Los Cinco Héroes Cubanos, Oscar López Rivera y Los Ojos de Chávez. Cada una se compone de tres torres con unos 56 apartamentos. Es decir, se trata de al menos 670 núcleos familiares que hoy esperan volver a sus viviendas.
Debido al doblete sísmico, las estructuras resultaron comprometidas. La más afectada fue la OPPE Los Ojos de Chávez, frente a la antigua Plaza de Toros. Las enormes grietas en las paredes, al igual que en la entrada principal, se ven desde todos los ángulos.
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Los entrevistados no saben cuándo podrán volver a sus apartamentos y, mientras tanto, agradecen a organizaciones internacionales que hasta este día les brindan alimentos, así como a voluntarios que se acercan con productos de aseo personal y otros artículos.
Esta realidad es similar en los otros edificios, aunque están recién pintados, algunos de azul y otros de amarillo. Los afectados aseguraron que la semana pasada fueron a pintar y luego comenzaron a trabajar en las grietas: algunas paredes fueron demolidas y otras remozadas con cemento. Exceptuando Los Ojos de Chávez, vecinos de las otras torres aseguraron que les llega poca comida y agua, lo que les preocupa ya que no tienen acceso a sus apartamentos para poder cocinar.
Llaman a las autoridades
Gladys Albona Pérez, de 68 años, habita el piso dos de una de las torres de la OPPE Omar Torrijos, pero desde los terremotos duerme en una carpa junto a su hija, quien es paciente oncológica. Apoyada por otras vecinas, declaró que hace pocos días la alcaldesa del municipio Libertador, Carmen Meléndez, visitó las torres, pero no por el lado donde se ubican las carpas, sino por el que da hacia Parque Carabobo.
“La alcaldesa no llegó hasta las carpas. Las personas que conforman el consejo comunal la llevaron hasta allá y ellas escogieron a la gente que hablaría en nombre de todos. Dijeron que estaban bien y que no pasaba nada”, pero asegura que estas declaraciones distan de la realidad, ya que mucha gente vive en la incertidumbre de sentirse en la intemperie y, especialmente, manifiestan preocupación por el estado de sus apartamentos.


Contó que el pasado sábado sintieron una réplica que consideraron muy fuerte y los edificios volvieron a moverse: “las grietas que quedaron se abrieron más y se cayeron otros trozos de cemento”, aseguró.
Vecinos de estas torres contaron 10 obreros trabajando en 56 apartamentos. Comenzaron desde el piso ocho hacia abajo. En el caso de Omar Torrijos y los Cinco Héroes Cubanos, fueron catalogados de color verde, lo que se traduce a daños mínimos: algunas paredes se cayeron, los apartamentos tienen grietas, el servicio de gas está suspendido por averías al igual que los ascensores.
Los afectados de todas las torres fueron informados que la alcaldesa Meléndez es la “madrina” de toda la zona, con lo que quisieron decir que los edificios serán reparados bajo su supervisión. Habitantes de estas OPPE provienen tanto del deslave de 1999 en La Guaira como de zonas de Caracas que resultaron afectadas con las lluvias de 2010.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973