Durante una ponencia en Madrid, el exministro chavista para la Transformación de Caracas, Farruco Sesto, intentó proyectar a la Gran Misión Vivienda como uno de los planes sociales más importantes del oficialismo. No obstante, los datos presentados en su disertación reveló la omisión de “estudios de suelo” en la construcción de viviendas debido a la urgencia de las entregas.
Sesto, figura clave del plan habitacional, participó como ponente principal en el foro “Vivienda en Lucha”, argumentando su discurso en torno a dos realidades distintas en Venezuela.
“Una, la de los medios de comunicación, la de una dictadura horrible, un pueblo sometido y otra, la Venezuela real, la que tiene un proyecto de país pero que no nos dejan hacerlo”, señaló.
En el evento, organizadores de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca de Madrid y Leganés expusieron sobre la crisis habitacional en España. El colectivo denunció que el poder judicial, el poder político y las entidades bancarias “actúan en connivencia” para ejecutar desalojos masivos a familias trabajadoras, y advirtió que unos 100.000 grupos familiares están en riesgo por tales acciones.
“Antes las familias construían sus propias viviendas y no había problemas. Ahora tienen que trabajar los abuelos, los padres y los nietos para pagar una hipoteca”, aseveró Luis Chamarro, organizador del acto.
Tras finalizar su intervención, le cedió el turno al arquitecto y exministro chavista, quien en su discurso calificó como un privilegio haber liderado la Gran Misión Vivienda Venezuela.
Explicó que el gobierno de Hugo Chávez heredó de la Cuarta República un panorama urbano crítico, caracterizado por viviendas vulnerables ubicadas en las montañas de la Gran Caracas. No obstante, contrastó que la ciudad cuenta con complejos habitacionales de envergadura.
“Pero no crean que Caracas está llena de barrios. Hay urbanizaciones de lujo, donde vive la oligarquía, como el Country Club. Allí, por cierto, también vive el embajador de España”, dijo.
El portavoz del chavismo en España, nacido y con residencia en Galicia, atribuyó la totalidad de los problemas de vivienda en Venezuela a la gestión e influencia de la denominada “clase oligarca”.
“A diferencia de la oligarquía de Colombia o de Brasil, la oligarquía en Venezuela es extractiva. No invierte, no produce. Sólo saca sus recursos fuera del país”, expresó.
Con el objetivo de erradicar el problema, Sesto expuso ante la audiencia la Gran Misión Vivienda, ideada por Hugo Chávez, como un ambicioso programa para garantizar un hogar a millones de familias vulnerables.
“Ese es un boceto dibujado por Chávez de cómo quería que fuesen los edificios”, explicaba el exministro al mostrar un dibujo hecho por el exmandatario y agregó: “A Chávez se le ocurrió hacer una urbanización al lado de la autopista al aeropuerto”.
Sin embargo, el exministro admitió que no se realizaban estudios de suelo antes de iniciar la construcción de las viviendas. “No hacíamos estudios de suelo. Teníamos mucha urgencia por entregar las viviendas”, una acción que tendría resultados desfavorables en el futuro.
Transparencia Venezuela denunció construcción de viviendas en zonas de riesgo
La organización Transparencia Venezuela denunció que diversos proyectos de la Gran Misión Vivienda Venezuela fueron edificados sobre fallas geológicas y zonas de riesgo, sin cumplir los estándares de construcción.
Entre los casos más críticos destaca el urbanismo Brisas del Alba, en Mérida, construido en las proximidades del río Albarregas dentro de una zona que fue declarada de alto riesgo en 1979 por decreto presidencial.
Asimismo, en Ciudad Tavacare, en Barinas, se omitieron los trabajos de pilotaje para la estabilidad del suelo, mientras que en el conjunto residencial Estrellas Revolucionarias, ubicado en Caracas, las pantallas atirantadas no fueron completadas, dejando las estructuras sin la base de contención necesaria para garantizar su estabilidad.
Beneficiarios del programa habitacional han denunciado la presencia generalizada de filtraciones y las fallas del servicio eléctrico en las viviendas.
Para mayo de 2016, el entonces presidente de Pdvsa, Manuel Quevedo, afirmaba que el programa estatal de vivienda superaba el millón de inmuebles construidos, con un gasto acumulado de 73.000 millones de dólares. Sin embargo, apenas cinco meses más tarde, Nicolás Maduro elevó el presupuesto a 95.000 millones de dólares.
La Cámara Venezolana de la Construcción reaccionó ante las cifras e indicó que cada vivienda de la Gran Misión Venezuela ha costado unos 82.000 dólares, una cifra que duplica la media de América Latina para este tipo de construcciones.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973