El Centro Miranda para la Democracia analizó la respuesta del chavismo tras el doble terremoto del pasado 24 de junio, que ya supera los 5 mil fallecidos y más de 20 mil personas damnificadas.
En un informe de 36 páginas destacaron que como ocurrió hace 27 años con el deslave de Vargas, la respuesta oficial ofrecida fue similar para atender la emergencia que dejaron los dos potentes sismos de magnitudes 7.2 y 7.5 ocurridos hace casi un mes en Venezuela, que dejaron múltiples daños en La Guaira y Caracas.
«Por segunda vez en 27 años, el régimen mostró su doble cara: represión y explotación por un lado, y una total incapacidad para proporcionar los servicios más básicos por el otro», concluyeron al analizar cómo en las primeras 72 horas la respuesta fue la de militarizar la zona, restringir el acceso a periodistas, demorar la llegada de grupos de rescatistas y no usar recursos necesarios para salvar vidas.
Entre sus hallazgos mencionaron que hubo «bomberos encarcelados por exigir botas; fuerzas de seguridad saqueando las casas de familias afectadas; familias a las que cobraban miles de dólares para recuperar a sus muertos. La ayuda humanitaria confiscada, periodistas amenazados, rescatistas tratados como espías», resaltaron.
Insistieron que de la tragedia de Vargas, aunque se generó una Ley Nacional de Gestión de Riesgos y se dieron directrices sobre construcción, se ignoraron al construir viviendas de interés social en zonas aluviales.
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Militares y no civiles para responder a la emergencia
Mencionaron que en las primeras horas se debió coordinar, a través de Protección Civil, una respuesta en la que en vez de desplazar a los vecinos que estaban presentes en el lugar para buscar a sus familias, incorporarlos de manera ordenada a la búsqueda.
Pero el Centro Miranda sostuvo que se colocó al frente «a oficiales militares sin formación en gestión de desastres». Parte de ello, según esta institución, se debió a que «El régimen llevaba mucho tiempo ausente de la gestión de riesgos y la respuesta ante desastres. Las unidades de protección civil habían estado operando al 10% de su capacidad o menos durante años, sin vehículos, herramientas ni uniformes. Cuando los oficiales exigieron públicamente mejores condiciones, fueron detenidos por la inteligencia militar y la policía política, lo que provocó la salida de profesionales cualificados del sistema y que, cuando llegó el terremoto, el aparato restante careciera tanto del personal como del equipo necesario para responder».
Añadieron que gracias a la respuesta internacional de más de 60 equipos de 29 países se pudo rescatar a miles de personas, de entre los escombros.
«Esta no es simplemente una respuesta fallida: es producto de un sistema diseñado para controlar, censurar y reprimir. La democracia para Venezuela no es un lujo que pueda posponer para después reconstrucción; es la condición previa para que se produzca la reconstrucción»; sugirió el Centro Miranda, fundado por el exalcalde de El Hatillo, David Smolanky.
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Lenta respuesta del Estado
Sobre la respuesta del Estado, reiteraron que fue insuficiente al citar cifras de Transparencia Venezuela que aseguró que solo se desmpeljjó al 12,6 % del persona para dar respuesta durante las primeras 24 horas y el 34,6 %, dos días de los sismos.
Alertaron sobre cómo los recursos para recuperar la zona del desastre pueden caer en saco roto por la demostrada corrupción a lo largo de las gestiones del chavista, con más de dos décadas en el poder, en especial porque a cargo de la emergencia está un militar con escasa experiencia sobre reconstrucción.
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