La implosión del edificio Samantha, unas de las estructuras gravemente afectadas por los terremotos que sacudieron La Guaira el pasado 24 de junio, fue suspendida este sábado 25 de julio luego del reclamo de propietarios y vecinos de Playa Grande, quienes denunciaron que no fueron informados sobre el procedimiento y manifestaron preocupación por los riesgos de una detonación en la zona.
Desde tempranas horas de la mañana, las autoridades cerraron la calle 6 Norte de Playa Grande, donde se encuentran los edificios Samantha y Costa Dorada, según un mensaje que compartieron personas en grupos de WhatsAppp. En el lugar se desplegaron funcionarios militares y personal identificado con chalecos de «Explosivos», lo que generó alarma entre los habitantes del sector, informaron residentes de la zona.
A través de redes sociales, vecinos denunciaron que la presunta demolición con explosivos se realizaría sin haber notificado a los propietarios de los inmuebles ni explicar el alcance de la operación. También aseguraron que se ordenó el desalojo inmediato de viviendas cercanas y de vigilantes de edificios aledaños.
«Estábamos preocupados por la onda expansiva. Y nos asustamos mucho porque los guardias nos dijeron que teníamos que desalojar», relataron personas residentes de la zona a El Pitazo.
Los afectados también expresaron su preocupación por el posible impacto que una implosión pudiera tener sobre edificios vecinos que permanecen en pie y que, según indicaron, aún podrían ser recuperados estructuralmente.
Otra de las denuncias realizadas por residentes fue que aún permanecen cadáveres dentro de una de estructuras que serían demolidas, y sus familiares esperan que sean recuperados, por lo que pidieron que las labores de búsqueda concluyan antes de ejecutar cualquier procedimiento.
Intervención de autoridades
Fuentes consultadas por El Pitazo informaron que, tras la llegada al lugar del viceministro de Obras Públicas, Domiciano Graterol, las acciones fueron paralizadas para evaluar nuevamente los aspectos técnicos del procedimiento.
De acuerdo con la información obtenida, las autoridades decidieron reprogramar la implosión de los edificios y concentrar los esfuerzos en la recuperación de cuerpos en el edificio Costa Dorada.
Asimismo, representantes gubernamentales sostuvieron una reunión con propietarios del edificio Samantha, durante la cual se levantó un acta sobre la situación.
Según las mismas fuentes, previamente se había realizado una convocatoria relacionada con la demolición y existía un documento supuestamente firmado. Sin embargo, varios de los propietarios presentes aseguraron que ellos nunca autorizaron ni suscribieron dicho procedimiento.
Las autoridades no han ofrecido un pronunciamiento oficial sobre la fecha en que podría ejecutarse la demolición controlada ni sobre los resultados de la evaluación técnica realizada este sábado.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973