Caracas.- A pocos días del inicio de un nuevo proceso de conversaciones entre representantes del oficialismo y la Asamblea Nacional de 2015, el director de El Pitazo, César Batiz, analizó en el programa Punto y Contexto los factores políticos, institucionales y judiciales que podrían incentivar a Delcy Rodríguez y Jorge Rodríguez a considerar una transición negociada.
El análisis parte de una pregunta central: ¿qué podría convencer a quienes hoy controlan el poder de aceptar una negociación? Según Batiz, las conversaciones suelen avanzar cuando una de las partes concluye que negociar representa un costo menor que mantener una confrontación prolongada.
El proceso de conversaciones comienza el 1 de agosto entre representantes del oficialismo y la Asamblea Nacional de 2015, encabezada por Dinorah Figuera. Hasta el momento, no se ha confirmado públicamente la agenda definitiva.
Batiz explica que la oposición ha planteado como prioridades la liberación de los presos políticos, la designación de un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE), la renovación de los poderes públicos y garantías para el ejercicio de los derechos políticos y las libertades civiles. En contraste, señaló que Diosdado Cabello ha manifestado que una de las principales exigencias del chavismo será el levantamiento de las sanciones.
«Es decir, ambas partes llegan con prioridades muy distintas», dijo el director de El Pitazo.
El 24 de junio cambió el panorama para Rodríguez
Batiz sostiene que el doblete sísmico del 24 de junio cambió el contexto político.
Según explica, antes de esa emergencia Delcy Rodríguez todavía podía intentar construir una legitimidad propia basada en la gestión gubernamental, apoyándose en la recuperación de la producción petrolera, la reactivación económica, la flexibilización de algunos sectores y la relación con empresarios.
Sin embargo, la respuesta del Estado frente a la tragedia dejó en evidencia importantes limitaciones institucionales y que miles de ciudadanos participaron directamente en las labores de rescate y atención de las víctimas.
Para Batiz, esa situación debilitó una estrategia política que buscaba legitimarse a través de la gestión pública, por lo que una salida negociada podría resultar hoy más atractiva que semanas atrás.
«Todavía podía intentar construir una candidatura apoyada en la idea de que había logrado estabilizar el país. Pero llegó el doblete sísmico. Y esa estrategia sufrió un golpe muy severo», dijo Batiz.
El control del sistema electoral y el poder de los Rodríguez
Durante el programa, Batiz también analizó cómo una eventual negociación podría modificar las reglas del sistema político venezolano.
Explicó que, durante años, el oficialismo ha conservado espacios de poder mediante un conjunto de ventajas institucionales, entre ellas el control del Consejo Nacional Electoral (CNE), las inhabilitaciones, la intervención de partidos y el uso de recursos públicos.
Según indicó, si una negociación conduce a un nuevo CNE independiente, acompañado de observación internacional, auditorías confiables y un Registro Electoral actualizado, cambiarían las condiciones bajo las cuales el chavismo ha competido electoralmente.
En ese escenario, señaló que Jorge Rodríguez perdería uno de los principales espacios desde donde ha ejercido influencia política y añadió que ni él ni Delcy Rodríguez pueden dar por sentado que obtendrían una victoria en unas elecciones plenamente competitivas.
Las garantías en una eventual transición
Batiz recordó que sobre Delcy Rodríguez existen señalamientos relacionados con la actuación de organismos de seguridad durante el período en que el Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional (Sebin) estuvo adscrito administrativamente a la Vicepresidencia.
Además, mencionó que organismos internacionales como la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos de la ONU, la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos han documentado denuncias sobre presuntas violaciones graves de derechos humanos atribuidas a organismos de seguridad del Estado venezolano.
«Eso no significa que una negociación pueda borrar esas investigaciones. Pero sí explica por qué las garantías pueden convertirse en uno de los temas centrales de cualquier transición», dice el periodista.
¿Qué podría ganar el chavismo?
César Batiz sostuvo que una negociación podría ofrecer al chavismo tiempo para organizar una transición, obtener determinadas garantías políticas, reducir algunos riesgos asociados a una salida del poder y evitar un mayor aislamiento interno e internacional.
«Llegados a este punto, la pregunta cambia. Ya no es únicamente por qué Delcy Rodríguez podría negociar. La pregunta decisiva es qué podría ganar si decide hacerlo. Podría ganar tiempo para organizar una transición. Podría obtener determinadas garantías políticas. Podría reducir algunos riesgos asociados a una salida del poder. Y podría evitar un escenario de mayor aislamiento interno e internacional», explica Batiz.
Sin embargo, advirtió que cualquier acuerdo serio también implicaría renunciar a parte de las herramientas institucionales que han permitido al oficialismo conservar el control político durante los últimos años, lo que explicaría las resistencias que la negociación genera dentro de algunos sectores del chavismo.
«El puente de plata consiste en ofrecer una salida. No es un premio. Tampoco significa olvidar lo ocurrido. Consiste en crear las condiciones para que quienes hoy concentran el poder concluyan que negociar representa un riesgo menor que resistir hasta el final. Este análisis no pretende afirmar que el Rodrigato ya decidió negociar su salida. Lo que muestra es algo distinto. Que hoy existen incentivos políticos, institucionales, judiciales e internos que hace apenas unas semanas eran mucho menos evidentes», finaliza Batiz.
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