En apenas unas horas comenzarán las negociaciones, esta vez bajo la tutela de Estados Unidos, entre la Comisión Delegada de la Asamblea Nacional electa en 2015 y el gobierno de la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, un proceso que se iniciará sin la participación de la opositora María Corina Machado ni del presidente electo Edmundo González Urrutia. Los líderes afirmaron que no impedirán el desarrollo de esas conversaciones y que evaluarán cualquier avance en función de resultados concretos.
La ausencia de la principal representación de la oposición democrática causó inquietud, especialmente por el antecedente de 18 procesos de diálogo que terminaron sin acuerdos sustanciales.
Machado y González señalaron en un comunicado conjunto que no obstaculizarán ninguna iniciativa que produzca avances reales en la transición democrática y que respaldarán únicamente los pasos que lleven a la recuperación de las instituciones democráticas, la liberación de los presos políticos, garantías para todos los actores, un cronograma presidencial oportuno y el respeto a la soberanía popular.
La dirigente nacional de la organización política Vente Venezuela, María Teresa Clavijo, declaró a El Nacional que, aunque no forman parte de esta iniciativa, están expectantes ante los resultados que surjan de esas negociaciones en los próximos días.
“Continuamos ejerciendo la presión política necesaria, acompañando el mandato ciudadano y siguiendo el proceso. No estamos reclamando un lugar por sí mismo; lo que exigimos es que cualquier negociación produzca resultados reales, en tiempo ajustado a la urgencia que el país requiere y que respete la voluntad expresada por los venezolanos», expresó.
Aclaró que el mecanismo se conformó sin la participación de Machado ni Edmundo González Urrutia y aseguró que, pese a ello, los líderes cumplen con su «responsabilidad política» desde el espacio que representan. «Defendiendo el legítimo mandato y manteniendo nuestra exigencia de una transición democrática en lo inmediato», añadió.
El mandato del que habla Clavijo son los resultados de las elecciones presidenciales del 28 de julio de 2024. Las actas que logró resguardar el comando ConVzla, a las que se puede acceder a través de la página web Resultados ConVzla y que están resguardadas en el Banco Nacional de Panamá, muestran que Edmundo González obtuvo 67% de los votos, mientras que su rival político Nicolás Maduro recibió el respaldo de solo 30% de los electores.
Además, Machado arrasó en las primarias opositoras de octubre de 2023 con más de 90% de los votos.
Aun así, el líder del chavismo, en complicidad con el Consejo Nacional Electoral (CNE) y el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), se juramentó como presidente sin demostrar su victoria. La renovación de estas instituciones forma parte de la agenda que estará en discusión desde el 1° de agosto de 2026.
«No tenemos intención de vetar decisiones y no seremos un obstáculo, pero no dejaremos de expresar nuestra opinión del proceso porque representamos a la gente que nos dio un mandato. Tenemos una responsabilidad con el país y una legitimidad derivada del ciudadano. Por eso evaluaremos junto a Venezuela cualquier acuerdo por sus resultados, su transparencia y su coherencia con los objetivos de una transición realmente democrática”, manifestó la dirigente de Vente Venezuela.


¿La única opción?
La politóloga egresada de la Universidad Central de Venezuela (UCV), Nazly Escalona, considera contradictorio que el presidente Donald Trump lidere un proceso de recuperación de la institucionalidad en Venezuela cuando ha mostrado la tendencia a imponerse incluso sobre las instituciones de su país. Como ejemplo, mencionó la captura de Maduro el 3 de enero de 2026 en una operación militar en Caracas, una decisión que provocó fuertes críticas y se ejecutó sin la autorización del Congreso estadounidense.
«¿Él nos va a generar institucionalidad en Venezuela? Es un poco ilógico. Nosotros estamos agarrando así sea fallo, pero eso no significa que esto vaya viento en popa. Demostramos que ganamos las elecciones y lo hicimos bien. ¿Qué no tuvimos? La capacidad de sacar del poder a Maduro. De eso tenía la capacidad Estados Unidos y Donald Trump tuvo la voluntad de hacerlo —porque ni Barack Obama, ni Joe Biden, ni Hillary Clinton, ni Kamala Harris hubiesen tomado esa decisión—. Esa es la labor del político: tomar una decisión y Trump la tomó. Los demócratas no hubiesen hecho eso», expresó.
Escalona sostuvo que la oposición se ha visto obligada a apoyarse en la única opción que tiene, pero considera que eso no es motivo para aplaudir todo lo que haga la administración Trump o dar por hecho que el proceso marcha según su plan de tres fases. Afirmó asimismo que no está claro en qué punto se encuentra esa estrategia, qué objetivos persigue realmente o dónde estará Venezuela en un año.
También cuestionó los argumentos de quienes justifican la exclusión de María Corina Machado del proceso que comenzará el 1° de agosto de 2026[cite: 2, 3]. «Dicen que el hecho de que no esté representada en ese diálogo, y que ni siquiera pueda nombrar personas, es porque será candidata. ¿Por la institucionalidad? Es que si en Venezuela existiera institucionalidad, no estuviéramos ahora en lo que estamos”, observó.
Afirmó que la institución del voto fue irrespetada y que no existen garantías de que Delcy Rodríguez, Jorge Rodríguez o Diosdado Cabello no vayan a ser candidatos en unas eventuales elecciones. Dijo que tampoco hay certezas de las decisiones que vayan a adoptar los integrantes de la Comisión Delegada Asamblea Nacional de 2025, liderada por Dinorah Figuera, que participarán en la negociación.
“¿Los que vayan a ser candidatos del chavismo no serán parte del proceso? Entonces, ¿María Corina es la única que no puede participar por institucionalidad?”, preguntó.
“Ese es el nivel al que nos ha llevado el deseo de que las cosas salgan bien. Debemos tener un mínimo de dignidad. Soberanía no, porque el chavismo destruyó Venezuela y la soberanía que teníamos, al punto de entregársela a Estados Unidos. De hecho, prefirieron entregarse a Estados Unidos, ser un agente tutelado por Trump, antes que entregarle el poder a un venezolano, Edmundo González. Lo que nos queda un poco es la dignidad de nación, que eso no te lo quita nadie», analizó.
Escalona señaló que no se debe imponer la idea de que la transición avanza con normalidad y, aunque agradeció la captura de Maduro, aseguró que no ignorará las actuaciones contradictorias que considera ha tenido el gobierno de Estados Unidos en el caso de Venezuela.

Incertidumbre en la población venezolana
La socióloga Mirla Pérez, subdirectora del Centro de Investigaciones Populares, señaló que existe incertidumbre en la población venezolana frente a las negociaciones porque «la única garantía» de certeza es la participación de quien tiene el liderazgo legítimo, en este caso María Corina Machado y, después de las presidenciales, Edmundo González.
«La gente esperaba un proceso liderado por ellos, que corresponden a un liderazgo legítimo, porque además fue un liderazgo elegido por el pueblo. El 1° de agosto lo primero que genera es incertidumbre. Sobre la base de una incertidumbre que ya tenía motivo porque se ha visto con mucho rechazo el hecho de que María Corina no haya formado parte de la estabilización para la transición. Eso crea desconfianza porque quien elimina el temor es ella y quien produce confianza es también ella y, si no está, ¿quién garantiza que esto sea un proceso que lleve la transición? Esas son las preguntas que se está haciendo la gente permanentemente», manifestó.
Pérez, también profesora titular de la Universidad Central de Venezuela, indicó que la base de la democracia en Venezuela está resquebrajada. “El terremoto ocurrió primero en la democracia. Lo que tenemos es una democracia en el piso, totalmente destruida. Y uno de los elementos que estaban en esa reconstrucción fueron dos eventos anteriores que fue el de octubre de 2023, con las elecciones primarias, y el de julio de 2024 con las elecciones presidenciales”, añadió.
La socióloga, basada en las observaciones realizadas en campo, indicó que la Asamblea Nacional de 2015 es un organismo extemporáneo que ya no goza de legitimidad. Acotó que la población tomó una decisión hace dos años, mientras que los dirigentes que participarán en las conversaciones con el extinto interinato fueron elegidos en 2015, hace más de una década.


En arenas movedizas
La subdirectora del Centro de Investigaciones Populares destacó que el liderazgo de Machado ha logrado sostenerse, mientras que el de Trump, desde la percepción de las comunidades, va en caída porque, explicó, la alianza que estableció la administración estadounidense con Delcy Rodríguez ha generado desconfianza. «La gente tiene una historia, ya sabe cómo ha sido. La vida y la historia no se pueden cambiar por decreto y, en este momento, plantear esa alianza ha provocado desconfianza. Y, al no tener confianza, es como encontrarse en un camino de arenas movedizas”, manifestó.
El proceso hacia la transición ha sido más lento de lo esperado para la población, que esperaba un cambio urgente y respuestas inmediatas a la crisis que atraviesa el país.
”Es que hay mucho dolor. Y si hay mucho dolor se toma como una burla el hecho de que Trump diga que la gente está feliz cuando no es así. Eso pudiera parecer un dato trivial, pero no lo es porque, por ejemplo, nosotros desde el año pasado documentamos el hambre, que repuntó tremendamente en todo el territorio nacional. Ahorita, por supuesto, la tragedia de los terremotos suma inestabilidad y eso lo que ha hecho es evidenciar un Estado en caída libre. ¿Por qué está en caída libre? Porque no hay ninguna institución que nos proteja como ciudadanos», advirtió Pérez.
«Es difícil escuchar al liderazgo —que dice que habrá un proceso de estabilización que lleve a una transición— asegurar que la gente está bailando en la calle feliz. ¿De qué me estás hablando? Y la percepción positiva de Trump ha disminuido muchísimo, a pesar de que en las primeras de cambio, en enero y febrero, había una euforia extraordinaria. Pero, a medida que pasa el tiempo, se van decantando las expectativas», expuso la socióloga.
“Tutelados están todos”
Luego de los terremotos del 24 de junio de 2026, la líder opositora expresó sus intenciones de acelerar su regreso al país, pero aseguró luego que las autoridades cerraron el espacio aéreo para impedirlo. La decisión de María Corina Machado habría generado incomodidad en Washington, que presuntamente consideró que su decisión era «grotesco oportunismo» y advirtió que interferiría en el plan estadounidense para el país.
La administración y el propio Trump, sin embargo, lo han negado.
Asimismo, Nazly Escalona citó un artículo publicado por Axios que indica que Machado, al no contar con un pasaporte venezolano vigente, necesita autorizaciones de países de tránsito. La controversia surgió, de acuerdo con el medio, porque funcionarios estadounidenses transmitieron mensajes contradictorios a Países Bajos y Panamá sobre la postura de la administración Trump frente a ese viaje.
“¿Quién le tiene que emitir el pasaporte? El gobierno. ¿Y quién es el gobierno? Delcy Rodríguez. Entonces, si Delcy no quiere, ella no tiene pasaporte. Pero ¿qué han hecho hasta ahora? Autorizaciones que vienen de Estados Unidos, que conversa y habla con otros países y les informa hacia dónde se movilizará, o le habrá dado un documento de viaje. Eso fue lo que sucedió cuando llegó a Curazao, que hubo contrainformación y, claro, ningún país se quiere meter en problemas con Estados Unidos”, analizó.
Escalona sostuvo que Venezuela prácticamente ha perdido su soberanía y que tanto Delcy Rodríguez como María Corina Machado están tuteladas. Agregó que, si Estados Unidos tutela el proceso, le corresponder comunicarle a las autoridades chavistas que la líder opositora puede ingresar al país.
Recordó que Figuera, quien salió de Venezuela tras denunciar la muerte de Fernando Albán, lo hizo.
“¿Cómo entró Dinorah Figuera? Ella regresó no porque la perdonaron, sino porque Estados Unidos dijo que era ella quien debía liderar las negociaciones. ¿Dinorah primero se reunió con Jorge Rodríguez o con Estados Unidos? Con Estados Unidos. Es más, la forma en como ella habla indica que fue así», señaló.
La politóloga dijo asimismo que el triunvirato integrado por los hermanos Jorge y Delcy Rodríguez, junto con Diosdado Cabello, parece haber aceptado que no tiene el control total de las decisiones porque el chavismo considera que es preferible mantener influencia en el nuevo escenario político antes que quedar completamente fuera. Afirmó que Machado mantiene una posición más cercana a la voluntad de la mayoría de los venezolanos, pero opinó que eso no es deseable en este momento para Estados Unidos.
“Estados Unidos en este momento no quiere que se haga lo que la mayoría de los venezolanos desean, sino lo que ellos quieren, porque arriesgaron recursos y personas, como la acción del 3 de enero, y ahora quieren cobrar. El interés principal es el de ellos”, aseguró.
Escalona sostuvo que la actuación de Trump responde a una intención de reforzar el control de Estados Unidos sobre el hemisferio occidental y afirmó que Washington busca limitar la presencia de Rusia y China en la región y ejercer mayor influencia sobre los asuntos del continente.

Una situación “muy difícil”
Nazly Escalona cree que María Corina Machado está en una situación “muy difícil”.
“Está ahorita en el lugar más difícil en el que pueda estar algún dirigente venezolano. Tan así que pareciera que es la única venezolana que no tiene derecho a entrar a su país. Tanto Estados Unidos como parte de la oposición y el chavismo que quedó en el poder coinciden en que María Corina no debe regresar. Finalmente, la administración Trump tiene que admitir que ella puede ir a Venezuela, pero no facilita nada y eso significa que ella tendría que hacer todo a su propio riesgo”, manifestó.
La analista afirmó que Estados Unidos necesita mostrar su política en Venezuela como un ejemplo de éxito, sobre todo porque en la guerra contra Irán “no le está yendo bien”.
“Tienen que mostrar a Venezuela como una vitrina de éxitos y la situación no se les puede salir de control. Por eso María Corina sería un reto si comienza a actuar por su cuenta, y ella no está en condiciones de tomar esas decisiones, a menos que asuma un riesgo altísimo porque ¿cómo se va a enfrentar a Delcy Rodríguez y a la potencia más grande del mundo? Le ha tocado un trabajo muy arduo», indicó.

Faltan gestos de buena voluntad
Pérez afirmó que, en la percepción de la población, existen dos “brújulas”: una representada por el proceso de negociación, que genera desconfianza porque no ofrece un camino claro ni inspira confianza; y otra encarnada por el liderazgo de Machado y González, que, aunque también enfrenta incertidumbre por la falta de una ruta definida, mantiene la confianza de una parte importante de los ciudadanos.
“Es la base de la esperanza porque, además, fue a quien el pueblo eligió.Esa es otra de las cosas importantes. No se está imponiendo: es que los venezolanos eligieron hace dos años, no hace 11 años como a la Asamblea Nacional de 2015. Entonces, goza de la confianza de los venezolanos y de la apuesta por la transformación. No es posible que vayamos a un proceso de negociación, que ese es otro elemento, a un proceso de negociación y tenemos la cantidad de presos políticos que tenemos», expresó.
La socióloga sostuvo que toda negociación debe estar acompañada, como mínimo, de gestos que hagan pensar que puede conducir al éxito y que demuestren que la población está en el centro del proceso. En ese sentido, consideró que aún hacen falta muestras de buena voluntad, como la liberación de los presos políticos.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973
