Caracas.- Decenas de sindicalistas y trabajadores venezolanos exigieron este sábado, 1 de agosto, que sea público el diálogo que comienza hoy entre el chavismo y un grupo opositor y que impulsa Estados Unidos, del que se desconocen detalles clave como hora y lugar, los miembros de las delegaciones o los puntos que serán abordados en el primer encuentro.
En la base aérea La Carlota, en Caracas, donde creen que se celebrará la reunión, los dirigentes sindicales exigieron también la liberación de los presos políticos y que la designación de nuevas autoridades electorales y el diseño de un cronograma para unos comicios presidenciales formen parte de la agenda.
Carlos Salazar, de la Coalición Sindical Nacional, pidió claridad, abrir la reunión a la prensa y al país, instalar un nuevo Consejo Nacional Electoral (CNE) -actualmente controlado por el chavismo- y establecer un cronograma para unas presidenciales «este año».
Así llegan la oposición y el chavismo a la hoja de ruta de este 1 de agosto
«Convocamos a los trabajadores, a los jubilados y pensionados, sociedad civil y estudiantes a que nos organicemos la semana que viene y vayamos a las calles (…) porque no se van a burlar del pueblo venezolano. Cero decisiones a espaldas de los venezolanos, cero decisiones ocultas», expresó Salazar, quien aseveró que la gente «no aguanta» la situación económica «tan precaria» del país.
José Patines, miembro también de la coalición, exigió al hermano de Delcy Rodríguez, y presidente del Parlamento, Jorge Rodríguez, y a la exdiputada opositora Dinorah Figuera, que lideran el diálogo, que «no se sigan escondiendo» ni estén «haciendo las cosas a espaldas» del pueblo.
«¿Por qué no hacerlo público? (…) Es el futuro de 35 millones de venezolanos con lo que ustedes están jugando», indicó.
Por su parte, la sindicalista Marvis Misle pidió que la sociedad civil tenga una representación y que se «defina, de una vez por todas, un cronograma electoral» para unas «presidenciales libres, democráticas y con garantías».
En La Carlota, la Asamblea Nacional (AN), controlada por el chavismo, ha sesionado luego de que su sede, el Palacio Federal Legislativo, sufriera daños por los terremotos del pasado 24 de junio.
Figuera, cabeza de un grupo de exlegisladores que defienden la vigencia de la AN elegida en 2015 y que estuvo controlada por la oposición, aseveró esta semana que este proceso «debe desarrollarse de buena fe, con transparencia, objetivos claros y un compromiso genuino para alcanzar acuerdos concretos que conduzcan a la recuperación de la democracia mediante elecciones libres y justas».
El diálogo arranca con el telón de fondo de la emergencia por los recientes terremotos, que dejaron más de 5.500 muertos.
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