Caracas.- La salud de la jueza María Lourdes Afiuni sufrió «una recaída» en medio del dilatado proceso judicial que enfrenta desde hace 16 años según informó su hermano, Nelson Afiuni.
El hermano de la jueza explicó el 5 de agosto a través de sus redes sociales, que toda la familia se encuentra atenta a su condición e informarán sobre su estado de salud.
«Lamento informarles que la jueza @mariafiun ha tenido una recaída, estamos atentos toda la familia Afiuni, y seguiremos informando su estado de salud , ella les manda un gran saludo a todos sus seguidores y tod@s aquellos que siempre están pendientes de ella y su caso», escribió el hermano de la presa política.
Esta situación ocurre semanas después de que Nelson Afiuni, quien ha sido el vocero de su hermana por las restricciones que ella enfrenta, denunció nuevas acciones judiciales en el expediente de la jueza, y es que, pese a que asegura que ya cumplió con la condena impuesta, un tribunal ordenó que le sea realizado un nuevo examen psicológico para mantener las medidas cautelares en su contra, en medio de las peticiones para cerrar el caso de forma definitiva. Ella se negó.
Caso de la jueza María Lourdes Afiuni
María Afiuni fue detenida el 17 de diciembre de 2009, una semana después de ordenar la libertad condicional de Eligio Cedeño. El Ministerio Público, entonces dirigido por Luisa Ortega Díaz, la acusó de corrupción, abuso de autoridad, favorecimiento para la evasión y asociación para delinquir. Aunque ya no está presa, desde 2019 enfrenta una condena de cinco años y sigue vinculada al proceso judicial.
Estuvo presa hasta hasta el año 2013 en el Instituto Nacional de Orientación Femenina (Inof), donde familiares denuncian que sufrió abusos, como amenazas graves de otras reclusas -algunas que habían sido procesadas por ella cuando era jueza-, agresión sexual -en 2012 reveló que fue violada mientras estaba presa, lo que le provocó un embarazo y posterior pérdida-, humillaciones, agresiones y deficiencias en la atención médica.
En ese tiempo también desarrolló problemas ginecológicos que requirieron una cirugía. Una de las razones por la que le concedieron el arresto domiciliario y luego libertad condicional; sin embargo el proceso judicial se mantuvo, y en 2019 fue condenada a cinco años de prisión por un delito que su defensa calificó de inexistente en las leyes venezolanas. Desde entonces, debe enfrentar esa condena y las restricciones que trae consigo.
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