El Departamento del Tesoro de EE. UU. a través de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), otorgó el permiso para que el Gobierno de Venezuela financie la defensa legal de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Ambos se encuentran recluidos en una cárcel estadounidense enfrentando cargos por narcotráfico.
La medida se dio a conocer en una comunicación enviada por el fiscal Jay Clayton al juez del caso, Alvin K. Hellerstein, fechada el 24 de abril de 2026. En ella se detalla que los abogados defensores ya cuentan con las licencias necesarias para procesar dichos cobros.
De acuerdo con el documento, el pago de los honorarios por parte del Estado venezolano está sujeto a condiciones específicas: el dinero debe provenir de fondos disponibles con fecha posterior al 5 de marzo de 2026 y no se pueden utilizar recursos procedentes de Fondos de Depósito de Gobiernos Extranjeros.
Anteriormente, Estados Unidos bloqueaba el uso de capital venezolano para este fin amparándose en el régimen de sanciones vigente contra la nación caribeña.
Audiencia de seguimiento
Con esta decisión se supera uno de los mayores conflictos procesales en el litigio de Estados Unidos contra Maduro Moros y Flores de Maduro. Previamente, los abogados defensores habían interpuesto recursos para archivar el proceso, argumentando que las penalizaciones económicas les impedían costear una representación legal adecuada.
A raíz de este entendimiento conjunto, el Ministerio Público solicitó al tribunal fijar una audiencia de seguimiento en un término estimado de 60 días.
En este lapso, la representación estadounidense suministrará las pruebas pertinentes, las cuales servirán a los abogados defensores para estructurar sus peticiones previas al juicio.
Nicolás Maduro y Cilia Flores fueron capturados el 3 de enero de 2026 durante una operación militar de las fuerzas especiales de Estados Unidos en Caracas.
Tras su detención, la pareja fue trasladada a Nueva York para enfrentar a la justicia norteamericana. Actualmente ambos permanecen recluidos bajo estrictas medidas de seguridad en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn. En su presentación ante un juez se declararon inocentes y calificaron su captura como un secuestro político.
La acusación presentada en el Distrito Sur de Nueva York señala a Maduro por conspiración para cometer narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína a Estados Unidos. Asimismo se le imputan los cargos de conspiración para la posesión y el uso de ametralladoras y artefactos destructivos.
Estos delitos , según la Fiscalía, habrían sido cometidos en el marco de su presunta vinculación y liderazgo dentro del denominado Cartel de los Soles, una organización señalada por las autoridades estadounidenses de coordinar operaciones de narcotráfico desde Venezuela.
En el caso de Cilia Flores, los cargos están asociados a su supuesta participación y colaboración en esta misma estructura criminal.
La Fiscalía estadounidense sostiene que la pareja utilizó el aparato del Estado venezolano para proteger cargamentos de droga hacia Norteamérica en colaboración con grupos armados.
El proceso legal, presidido por el juez Alvin Hellerstein, se encuentra en su fase preliminar a la espera de que la defensa revise las pruebas suministradas por el Gobierno.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973