La organización Reporteros Sin Fronteras presentó esta semana su informe Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, en el que advirtió que en los últimos 25 años este 2026 es el peor en la media de países; es decir, que en el último año se deterioró aún más en la mayoría de las 180 naciones de su índice anual.
«Arsenales legislativos cada vez más restrictivos, que se escudan casi siempre en las políticas de seguridad nacional, erosionan desde 2001 el derecho a la información, incluso en las democracias», de acuerdo con RSF, que elabora este índice desde el año 2002 y ha visto como las condiciones para el periodismo libre son cada vez más cuesta arriba.
Añadieron que «en los 25 años que RSF lleva publicando la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa, la libertad de información se ha ido deteriorando y el panorama, ensombreciendo paulatinamente. Los periodistas siguen siendo asesinados o encarcelados por su trabajo, pero las tácticas de ataque a la libertad de prensa están cambiando: el periodismo sucumbe, asfixiado por un discurso político hostil hacia los reporteros, debilitado por una economía de los medios en declive y presionado por la instrumentalización de leyes contra la prensa».
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Venezuela en incertidumbre, Nicaragua en «ruina mediática»
Venezuela, donde la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) dijo recientemente que en 2025 se consolidó «un régimen dictatorial», sigue en la categoría de países donde no hay libertad de prensa. Este año ocupa el puesto 159, solo por encima de Cuba (160) y Nicaragua (168), como las naciones peor valoradas en América. Los tres países, con sistemas similares y aliados políticos, son considerados por Reporteros Sin Fronteras como «cerrados a la prensa».
Resaltaron que el país sigue inmerso «en una gran incertidumbre en cuanto a las garantías de la libertad de información, a pesar de la liberación, a principios de año, de periodistas encarcelados». En ese mismo listado señalaron que el deterioro en Cuba pone en mayor riesgo a los periodistas, quienes continúan laborando en la clandestinidad en condiciones precarias para seguir informando.
Sobre la dictadura de Nicaragua añadieron que «el panorama mediático está sencillamente en ruinas, víctima de una represión sistemática y un deterioro permanente de las condiciones de ejercicio de la profesión».
Pero además, llama la atención que en países de América Latina donde hay democracias, los gobiernos han venido atacando la libertad de prensa en los últimos años.
Citaron a Javier Milei, Argentina; y Nayib Bukele de El Salvador, entre quienes siguen el camino de Donald Trump para atacar a periodistas y medios de comunicación.
«Los fervientes defensores de Donald Trump en América Latina, Javier Milei y Nayib Bukele, reproducen el manual del inquilino de la Casa Blanca contra los medios de comunicación y, como era de esperar, siguen la misma línea en el ránking. Argentina (98; -11) y El Salvador (143; -8) registran un retroceso significativo, debido, entre otros factores, al declive de los indicadores del clima político y social, confirmando el aumento de la hostilidad y de las presiones gubernamentales hacia la prensa».
Siguiendo la estela de Venezuela, Cuba y Nicaragua
También descendieron Ecuador y Perú por el asesinato de periodistas. En el primer caso cayó al puesto 125 y retrocedió 31 lugares por los crímenes contra los periodistas Darwin Baque y Patricio Aguilar. Además, en Perú (144; -14) se recrudece la violencia y se han registrado cuatro asesinatos de periodistas en 2025.
De Donald Trump calificaron su ataques contra periodistas y medios como «una práctica sistémica», lo que hizo a Estados Unidos descender siete puestos y ubicarse en el número 64.
«La detención del periodista salvadoreño, Mario Guevara, seguida de su deportación, refleja el deterioro de la seguridad de los periodistas, ya afectada por las violentas represiones policiales. Los drásticos recortes de plantilla de la Agencia estadounidense de Medios Globales (USAGM) han tenido repercusiones a nivel internacional con la desaparición, la suspensión o la reducción de personal de medios como Voice of America (VOA), Radio Free Europe/Radio Liberty (RFE/RL) o Radio Free Asia (RFA) en países donde, en ocasiones, constituían las últimas fuentes de información fiable».
Sobre El Salvador recordaron como Bukele «ha intensificado la criminalización del periodismo, utilizando con frecuencia la Ley de Agentes del Extranjeros de 2025, que obliga a las personas y organizaciones que reciben financiación exterior a pagar un impuesto del 30 % sobre estos ingresos y otorga al gobierno amplios poderes para suspender o disolver las entidades que considere no conformes a la ley».
De Perú no solo mencionaron los asesinatos de periodistas sino también el acoso judicial y las campañas de desprestigio contra medios de comunicación independientes.
«Resulta preocupante constatar que algunas de estas tendencias —represión estatal y ataques directos— se asemejan a las formas más tradicionales de censura que prevalecen en países como Nicaragua (puesto 168), Cuba (160) y Venezuela (159), donde la libertad de prensa sigue estando en el nivel más bajo de la región».
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