Mientras el magnate tecnológico Mark Zuckerberg pone el año 2030 en el certificado de defunción de los teléfonos inteligentes y apuesta por los lentes de realidad ampliada, otros desarrollos podrían dejar obsoleto incluso este último dispositivo. «Más que un ‘smartphone’, lo que viene es la ‘vida inteligente’, pero no veo una revolución radical en al menos cinco años», cree el periodista especializado Fran Monroy




En 1991, la revolución era que pudiéramos llamar a alguien desde fuera de nuestra casa, o que alguien nos ubicara rápido en cualquier lugar: ese año apareció Telcel (luego Movistar), la primera operadora de telefonía celular en Venezuela. 35 años después, una llamada es casi algo molesto: nuestro smartphone es una cámara y un centro de mensajes de texto, voz o video, pero también de pagos móviles, juegos, pedidos de delivery, entretenimiento, chats con inteligencia artificial, apuestas online y localización geográfica.
Y sin necesidad de botoncitos: en general, no pulsamos. Nos deslizamos. Y quizás ese contacto táctil pronto también podría parecer tosco.
Para continuar leyendo, activa tu acceso ilimitado.
Suscríbete para que disfrutes de muchos más beneficios y sin interrupciones.
SUSCRIBIRME AHORA
¿Ya tienes una cuenta?
INICIAR SESIÓN
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973