🔴🔵 Ley del Café en Venezuela

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Los Llanos. La reciente aprobación de la Ley para el Fomento y la Promoción del Café por parte de la Asamblea Nacional fue recibida con expectativas por representantes del sector cafetalero venezolano. Voceros consultados por El Pitazo coincidieron en que, aunque el instrumento legal constituye un avance esperado durante años, no resuelve los principales problemas que enfrentan actualmente los productores.

La normativa, aprobada por unanimidad el pasado 4 de junio, establece mecanismos para fomentar la producción, transformación, comercialización y exportación del café venezolano.

Entre sus disposiciones contempla asistencia técnica a productores certificados, la creación de una «ventanilla única agrícola» para agilizar trámites administrativos en municipios cafetaleros y la conformación de bancos de germoplasma para preservar la biodiversidad genética del rubro.

No obstante, representantes del gremio consideran que la ley deja interrogantes sobre aspectos fundamentales para el desarrollo de la caficultura nacional.

«Es positivo contar con una ley»

Toribio Azuaje, vocero de los caficultores, afirmó que la aprobación de la legislación representa una conquista histórica para el sector.

«En términos generales consideramos positivo contar con una ley del café. Es una vieja aspiración de los caficultores. No podemos ser pesimistas pese a las debilidades que podamos observar en ella», expresó.

Azuaje señaló que ahora corresponde a los productores vigilar el cumplimiento de la norma y procurar que contribuya al relanzamiento de la actividad cafetalera en Venezuela. Sin embargo, advirtió que se trata de una legislación con una marcada orientación estatal.

«Es una ley extremadamente estatista. Se le atribuye al Estado toda la direccionalidad de esta actividad agrícola. Se refiere al financiamiento a los caficultores, pero no se establece de dónde saldrán los recursos para tal fin», sostuvo.

También manifestó preocupación por la implementación de la guía única de movilización prevista en la normativa.

«Aspiramos que esto no constituya una traba para la comercialización interna del café. Hay que garantizar la movilidad interna del producto para dinamizar la economía», afirmó.

Asimismo, planteó la necesidad de flexibilizar los mecanismos de exportación para que pequeños productores también puedan acceder a mercados internacionales y no únicamente las grandes agroindustrias.

El dirigente destacó además la importancia de establecer controles efectivos para combatir el ingreso de café de contrabando al país y llamó a fortalecer la organización gremial de los caficultores para defender los intereses del sector.

Cifras de producción y acceso a insumos

Por su parte, Félix Saavedra, representante de la Unión Nacional de Caficultores de Venezuela, cuestionó algunos aspectos de la ley relacionados con el control de la movilización del café.

A su juicio, la calificación del rubro como producto estratégico podría abrir espacios para abusos por parte de funcionarios encargados de controles en carreteras y alcabalas.

Saavedra señaló que el artículo 20 exige una guía de movilización incluso para el café cereza, es decir, el producto recién cosechado, una medida que considera un retroceso frente a disposiciones anteriores que permitían la movilización de determinadas cantidades sin mayores restricciones.

El dirigente gremial también cuestionó las declaraciones ofrecidas recientemente por la encargada de la administración de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien aseguró que el Gobierno ha respaldado al sector mediante financiamiento, semillas y suministro de combustible, además de reportar una producción cercana a los cuatro millones de quintales durante el ciclo 2025-2026.

«Hoy no existe financiamiento para los productores de café. La cartera agrícola de la banca privada desapareció y eso afectó gravemente al sector», aseguró.

Según Saavedra, la distribución de diésel continúa siendo insuficiente. Recordó que el año pasado se anunció la asignación de 50 millones de litros para la caficultura nacional, pero estima que apenas una fracción llegó efectivamente a los productores.

«Si acaso llegaron 10 millones de litros y no a todos los productores, sino a grupos selectivos», afirmó.

También negó que exista una distribución regular de semillas y sostuvo que el crecimiento observado en las áreas cultivadas ha sido producto del esfuerzo individual de los agricultores.

Respecto a la producción nacional, discrepó de las cifras oficiales. «No se producen cuatro millones de quintales de café. Nosotros calculamos que la producción actual ronda 1.800.000 quintales«, indicó.

Asimismo, denunció la presunta importación de café proveniente de Colombia y otros países productores que posteriormente sería comercializado como producto venezolano.

Saavedra aseguró que en estados como Portuguesa, Lara y Trujillo existen alrededor de 200 mil productores vinculados a la actividad cafetalera, quienes continúan enfrentando dificultades para mantener y expandir sus unidades de producción.

Una deuda pendiente con los caficultores

El exalcalde del municipio Unda de Portuguesa, y vocero cafetalero Oswaldo Zerpa también valoró positivamente la aprobación de la ley, aunque considera que el instrumento requiere reformas futuras. «Es una ley que, con todas las imperfecciones que pueda tener, indudablemente traerá beneficios para los productores de este importante rubro, que cada día estamos en peores condiciones», expresó.

Zerpa recordó que la propuesta de una legislación especial para el café comenzó a impulsarse en el año 2010 por iniciativa de dirigentes y productores de distintas regiones del país.

A su juicio, la ley finalmente sancionada toma elementos de aquella propuesta inicial, aunque considera que fue adaptada por el Gobierno nacional. «Todos sabemos que fue por conveniencia, ya que el Gobierno, que nunca ha apoyado a los caficultores, que les ha negado financiamiento y que nos tiene prácticamente quebrados, anda en campaña tratando de ganar simpatías en el sector campesino», manifestó.

Los representantes consultados coinciden en que los problemas más urgentes del sector siguen sin resolverse. La falta de financiamiento, las limitaciones en el suministro de diésel, las posibles trabas para la movilización del café y las diferencias entre las cifras oficiales y las estimaciones de los productores continúan siendo desafíos para una actividad que forma parte de la economía de estados como Portuguesa, Lara y Trujillo.

LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973

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