El exdiputado y dirigente político de Primero Justicia, Carlos Paparoni, cuestionó la transparencia en el manejo de los 346 millones de dólares provenientes del Fondo Monetario Internacional (FMI) que fueron asignados a la administración de Delcy Rodríguez para la recuperación del país tras los terremotos del 24 de junio. Advirtió que esta suma de dinero «terminará en manos de la corrupción».
A través de un video publicado en sus redes sociales, Paparoni reaccionó al anuncio de Rodríguez, quien informó que el país accedió a estos recursos de su tramo de reserva para apoyar a las familias afectadas en vivienda, infraestructura y servicios públicos. El dirigente opositor alertó que, ante la falta de controles, existe un alto riesgo de que el dinero se desvíe.
En ese sentido, contrastó la cifra recibida con el impacto real que podría tener en la calidad de vida de los venezolanos damnificados si se manejara con eficiencia. Según sus cálculos, con los 346 millones de dólares se podrían ejecutar proyectos de gran envergadura.
Explicó que en La Guaira se puede desarrollar un urbanismo completo de más de 800 apartamentos, sumado a la reparación de más de 4.000 viviendas afectadas, incluyendo la rehabilitación de escuelas, carreteras, servicios de agua y luz. Esto beneficiaría directamente a unas 5.000 familias, según puntualizó.
En el caso de Caracas, dijo que tomando como referencia un costo promedio de 30.000 dólares por vivienda en zonas como Caricuao, se podrían garantizar casas dignas y seguras para 11.500 familias afectadas.
«Lamentablemente esa plata se perderá en su corrupción. Es necesario entender que no puede haber ni un dólar más sin transparencia, ni una víctima más sin nombre», sentenció el dirigente, quien subrayó que el historial de la gestión chavista invita al escepticismo.
La asignación de estos fondos ocurre tras semanas de gestiones por parte de Delcy Rodríguez, quien el pasado 8 de julio mantuvo una llamada con la directora del FMI, Kristalina Georgieva, para solicitar la liberación de recursos bloqueados.
Rodríguez, quien calificó la medida como un paso importante para la «protección del pueblo», ha reiterado la exigencia del cese de las sanciones internacionales, argumentando que estas impiden el proceso de reconstrucción del país tras los desastres naturales.
Sin embargo, para líderes de la oposición como Paparoni, el ingreso de divisas al país sin mecanismos de rendición de cuentas representa una oportunidad perdida para resolver la crisis habitacional y de infraestructura que dejaron los terremotos.
LO ROJO Y AZUL – CNP 25.973