El alcalde de Moscú, Serguéi Sobianin, reveló este sábado que un total de 403 drones fueron detectados dirigiéndose hacia la región capitalina entre las 20:30 del 9 de octubre y las 8:30 de la mañana siguiente. Según el funcionario, las defensas antiaéreas rusas lograron neutralizar la mayoría de estos aparatos en zonas alejadas, mientras que 25 unidades fueron destruidas en las afueras de la ciudad.
El acuerdo que precedió al ataque
El masivo ataque con vehículos aéreos no tripulados se produjo horas después de que el Kremlin accediera a un pedido del presidente de Estados Unidos, Donald Trump. Durante una llamada telefónica el viernes, Vladímir Putin se comprometió a enviar grandes cantidades de combustible diésel a los mercados estadounidense y global. Trump detalló que Rusia entregaría más de 300.000 toneladas de inmediato, otras 500.000 toneladas en noviembre y un millón adicional poco después.
Trump calificó el resultado de la conversación como "un acuerdo muy importante" y agradeció públicamente a Putin por su disposición.
##Otros blancos en Rusia
Además de Moscú, la provincia de Rostov también fue objetivo de los ataques nocturnos, donde se reportaron daños en un puente ferroviario y varias viviendas. Un día antes, el 8 de octubre, los drones ucranianos habían apuntado a la ciudad siberiana de Omsk, impactando un núcleo industrial, aunque la mayoría fueron interceptados por las defensas antiaéreas.