La capital de Albania, Tirana, se convirtió este 24 de octubre en un escenario de intensos enfrentamientos durante la duodécima jornada consecutiva de manifestaciones en contra del Gobierno, según informaron medios locales.
Manifestaciones en el corazón de la ciudad
Estudiantes y jóvenes recorrieron avenidas y plazas céntricas, enfrentándose repetidamente a las fuerzas policiales. Tras los choques iniciales, la multitud se dispersó hacia otras zonas urbanas, manteniendo la presión sobre las autoridades.
Violencia y respuesta policial
Durante la tarde, los manifestantes lanzaron cócteles molotov y fuegos artificiales contra los agentes. La Policía respondió con chorros de agua a presión y gas lacrimógeno para intentar dispersar a los grupos, lo que generó bloqueos en varias vías principales de la ciudad.
Los enfrentamientos se agravaron cerca de la sede del partido del primer ministro albanés, Edi Rama.
En este sector, los protestantes continuaron lanzando artefactos pirotécnicos, mientras que las fuerzas del orden emplearon gas lacrimógeno, cubriendo la zona de un espeso humo. Los manifestantes se desplazaron luego hacia las cercanías del Ministerio de Educación y de la Oficina del primer ministro, donde decenas de agentes intentaron contenerlos sin reportes de detenciones.
Incendio en el ayuntamiento
Según el portal albanés CNA, un grupo de manifestantes prendió fuego a la entrada principal del ayuntamiento de Tirana. Cientos de personas se congregaron frente al edificio, cuyas llamas y humo se extendieron hasta el primer piso, generando una situación de alta tensión.
Contexto regional
Estas protestas se enmarcan en una ola de disturbios estudiantiles que también han sacudido otras ciudades europeas como París, Milán y Atenas, en medio de una crisis económica y presupuestaria que afecta a varios países del continente.