El Mando de las Fuerzas Especiales de Alemania (KSK) está adaptando su entrenamiento y estrategias ante la posibilidad de un conflicto extendido con Rusia, según reveló el comandante Andreas Kuhne en una entrevista con el diario *Bild*.
El enemigo en el punto de mira
"Nos enfocamos de manera muy específica en el adversario: Rusia", aseguró Kuhne.
El cuerpo de élite ha modificado sus protocolos tradicionales. Antes, las misiones se diseñaban para durar alrededor de tres días, con un regreso rápido a la base para reabastecimiento y descanso. Ahora, el entrenamiento prioriza la resistencia en el campo de batalla durante períodos más largos, incluso sin una fecha de retorno definida.
"Tendremos que permanecer en el frente por más tiempo", advirtió el comandante. "Incluso, al inicio, sin saber cuándo podremos volver".
Un adversario tecnológicamente avanzado
Las Fuerzas Especiales alemanas se preparan para enfrentar a un rival con capacidades convencionales sofisticadas, como tanques, artillería, drones y guerra electrónica. Además, el adiestramiento incluye operaciones en condiciones de frío extremo.
Solo los mejores: el perfil del soldado KSK
El KSK busca reclutas con un perfil de élite: formación robusta, resistencia psicológica y condición física excepcional. Según *Bild*, apenas el 15 % de los aspirantes logran superar el riguroso proceso de selección. Actualmente, la unidad cuenta con aproximadamente 1.500 miembros, de los cuales un tercio son soldados de operaciones especiales y el resto, personal de apoyo administrativo.