Un estudio reciente, presentado en la reunión anual de la Asociación Europea para el Estudio de la Diabetes (EASD), reveló que el consumo elevado de Neu5Gc, un azúcar presente principalmente en la carne roja, está vinculado a un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2. Este compuesto, ausente en el organismo humano debido a una mutación genética antigua, es incorporado al consumir carne de res o cordero, generando una respuesta inmunitaria que puede desencadenar una inflamación crónica conocida como xenosialitis.
El análisis se llevó a cabo con datos de casi 90.000 participantes del estudio francés NutriNet-Santé, un seguimiento a largo plazo sobre dieta, hábitos y salud. Los voluntarios, con una edad promedio de 42 años y sin diagnóstico de diabetes al inicio, fueron monitoreados durante 7,2 años, período en el que 966 desarrollaron la enfermedad.
Resultados preocupantes
Para evaluar la exposición al Neu5Gc, los investigadores emplearon una base de datos que mide las concentraciones de este azúcar en distintos alimentos. Los participantes fueron divididos en cinco grupos según su ingesta de Neu5Gc, procedente de carne, productos procesados o lácteos. Los resultados demostraron que aquellos con mayor consumo de Neu5Gc de origen cárnico tenían un **63 % más de riesgo** de padecer diabetes tipo 2 en comparación con los que menos consumían. Mientras tanto, el grupo con el segundo mayor consumo presentaba un **41 % más de riesgo**.
La asociación se mantuvo incluso tras ajustar variables como edad, actividad física y calidad de la dieta.
Sin embargo, al considerar el consumo total de carne roja, la relación perdió significancia estadística. Por otro lado, no se encontró ninguna conexión entre el Neu5Gc derivado de lácteos y la enfermedad.
¿Qué sigue ahora?
Leopold Fezeu, investigador de la Universidad de la Sorbona París Norte, destacó que estos hallazgos respaldan la hipótesis de que la inflamación crónica podría ser un mecanismo clave que une el consumo de carne roja con la diabetes tipo 2, independientemente de la cantidad ingerida o el índice de grasa corporal. El equipo de investigación ahora planea explorar si reducir la exposición al Neu5Gc, por ejemplo, optando por aves o proteínas vegetales en lugar de carne de res y cordero, podría contribuir a la prevención de esta enfermedad.