El Parlamento argelino dio luz verde el 25 de octubre al envío de soldados a Níger, una decisión histórica que marca el primer despliegue militar exterior del país desde 1973. Según las autoridades, el objetivo es salvaguardar los intereses económicos y estratégicos de Argelia en la región del Sahel, una zona clave de transición entre el Sáhara y las sabanas del sur.
¿Qué se protege exactamente?
Aunque aún no se han revelado detalles sobre el número de efectivos ni su ubicación precisa, el senador Belkacem Boulghiti aclaró que la misión busca resguardar las infraestructuras económicas argelinas en Níger, especialmente sus instalaciones petroleras.
"No se trata de una guerra en Níger, sino de asegurar nuestra infraestructura económica. Es una adaptación de nuestra doctrina a los nuevos desafíos en el Sahel", explicó Boulghiti.
El gasoducto que lo cambia todo
La medida coincide con el avance del proyecto del Gasoducto Transahariano, impulsado por Sonatrach —la mayor empresa de África— para transportar gas natural desde Nigeria, pasando por Níger, hasta Argelia y, finalmente, hacia Europa. Este corridor energético es vital para el país magrebí.
Un contexto de inestabilidad y alianzas
El Sahel, que incluye a Níger, Malí y Burkina Faso, enfrenta una ola de violencia por grupos armados vinculados a Al Qaeda y el Estado Islámico. Además, las relaciones entre Argelia y Níger han tenido altibajos: tras meses de tensión, el acercamiento se hizo evidente en febrero con la visita del presidente nigerino, Abdourahamane Tchiani, a Argel. En agosto, Argelia reforzó su apoyo a Níger tras un motín militar, enviando una delegación acompañada de cuatro aviones Sukhoi Su-30 rusos, un avión de transporte y otro cisterna, gesto calificado por Niamey como "apoyo estratégico".
Un giro en la política exterior argelina
Tradicionalmente, Argelia evitó intervenciones militares fuera de sus fronteras, priorizando la soberanía y la no injerencia. Sin embargo, este despliegue refleja un cambio en su estrategia de seguridad regional. No es casualidad que el país sea la mayor potencia militar de África, con un presupuesto de defensa que superó los 25.000 millones de dólares en 2025, según el SIPRI.
El escenario regional añade complejidad: en septiembre, Argelia rompió relaciones diplomáticas con Emiratos Árabes Unidos, acusándolos de acciones "hostiles y provocadoras".
Doble objetivo: economía y geopolítica
El despliegue en Níger responde a una lógica clara: proteger intereses económicos clave, como el gasoducto, y afianzar la influencia argelina en un Sahel donde el mapa de seguridad se redibuja a toda velocidad.