La glándula tiroides puede estar enviando señales de alerta a través de síntomas como fatiga constante, somnolencia, sensación de frío o aumento de peso sin razón aparente. Así lo advirtió la endocrinóloga y nutricionista Natalia Gorbunova en declaraciones al diario Riamo, quien destacó que estos signos también podrían estar vinculados a una deficiencia de yodo en el organismo.
Síntomas que no deben ignorarse
La especialista explicó que la carencia de yodo puede manifestarse con señales típicas del hipotiroidismo, las cuales suelen aparecer de manera progresiva. Entre ellas se encuentran:
- Fatiga persistente
- Debilidad muscular
- Somnolencia excesiva
- Sensación de frío frecuente
- Aumento de peso sin justificación
- Piel seca y uñas frágiles
- Pérdida y resequedad del cabello
- Dificultades de memoria
- Estreñimiento
- En el caso de los niños, retraso en el crecimiento
Sin embargo, Gorbunova aclaró que estos síntomas no son exclusivos de la deficiencia de yodo, por lo que no bastan para confirmar un diagnóstico por sí solos.
¿Cómo prevenir la falta de yodo?
La endocrinóloga recomendó incluir en la dieta alimentos ricos en este mineral, como:
- Pescados y mariscos
- Algas marinas
- Productos lácteos
- Huevos
No obstante, subrayó que la forma más sencilla y accesible para evitar su carencia en la población general sigue siendo el consumo de sal yodada.
"La sal yodada actual mantiene sus propiedades incluso al cocinarla, y es casi imposible excederse en su consumo si se usa en las cantidades normales al preparar los alimentos. Para personas sanas, esto es suficiente", aseguró Gorbunova.
Casos que requieren atención especial
La especialista destacó que ciertos grupos, como las mujeres embarazadas, las madres en período de lactancia y los niños menores de tres años, pueden necesitar suplementos adicionales de yodo.
"Estos casos requieren preparados de yodo en dosis precisas, que deben ser calculadas por el médico tratante", enfatizó la experta.