Este sábado, Marsella se convirtió en el epicentro de intensos disturbios tras una jornada de protestas convocadas por estudiantes, sindicalistas y remanentes del movimiento de los Chalecos Amarillos. Los manifestantes salieron a las calles para exigir soluciones ante el alto costo de vida, los problemas en el sistema educativo y el deterioro del modelo social en Francia.
Vandalismo en el Ayuntamiento de Marsella
Un grupo de manifestantes irrumpió en el Ayuntamiento central, ubicado en el Puerto Viejo, donde perpetraron actos de vandalismo. Los intrusos lograron acceder al vestíbulo, pero quedaron atrapados y finalmente emprendieron la huida. Afortunadamente, no se reportaron heridos durante el incidente.
Las imágenes compartidas en redes sociales muestran el salón principal del edificio con:
- Paredes cubiertas de pinturas
- Un televisor destrozado
- Muebles volcados
- Esculturas rotas
"Rompieron ventanas y lanzaron bombas de humo. Se frustró un intento de incendio provocado. No se registraron heridos", informaron las autoridades.
Ataques a la comisaría y saqueos
La comisaría municipal de Marsella, situada en la emblemática avenida Canebière, también fue objetivo de los manifestantes. Según las autoridades:
- Se dañaron ventanas del edificio
- Se lanzaron artefactos de humo
- Se impidió un intento de incendio intencional
Además, en medio de los disturbios, se desató un incendio en un edificio de la calle de la République. Paralelamente, varias tiendas fueron saqueadas por los alborotadores.
Reacciones de las autoridades
El alcalde de Marsella, Benoit Payan, condenó los actos de vandalismo y exigió que los responsables sean castigados. Payan lamentó que estas acciones "contaminen las legítimas reivindicaciones de los manifestantes" y consideró que el despliegue policial fue insuficiente para contener la situación.