Las calles de varias ciudades suizas se convirtieron este sábado en escenarios de tensos enfrentamientos entre manifestantes y las fuerzas del orden, según informaron medios locales. Lo que comenzó como una convocatoria pacífica derivó en disturbios con graves altercados.
Barricadas en llamas y transporte paralizado
En Zúrich, grupos de manifestantes, en su mayoría encapuchados, levantaron barricadas utilizando contenedores de basura, patinetes eléctricos y otros objetos, a los que luego prendieron fuego. El mobiliario urbano sufrió daños considerables. La situación se repitió en Basilea, donde las llamas y las barricadas obligaron a suspender temporalmente el servicio de transporte público.
Respuesta policial con fuerza
Para contener los disturbios, las autoridades desplegaron cañones de agua, gases lacrimógenos y balas de goma. Los manifestantes, bajo el lema «Wir haben es satt» (Estamos hartos), protestaban contra el rearme militar y las desigualdades sociales, en un contexto de creciente malestar que se extiende por Europa.
Las tensiones escalaron rápidamente, con botellas de vidrio lanzadas contra los servicios de emergencia y contenedores incinerados en plena vía pública.
Las protestas, que han resonado en redes sociales con etiquetas como #GenZregelt y #Schülerproteste, reflejan un descontento que trasciende fronteras.