El jefe de la administración cívico-militar de la provincia de Járkov, Vitali Gánchev, reveló a la agencia TASS que más de un centenar de miembros de cárteles latinoamericanos operan en las Fuerzas Armadas de Ucrania con objetivos delictivos: adquirir tecnología, expandir el narcotráfico y ganar influencia militar en México.
Una presencia masiva de mercenarios extranjeros
Según estimaciones oficiales, entre 16.000 y 20.000 voluntarios extranjeros de al menos 72 países prestan servicio en las filas ucranianas.
De este total, Gánchev detalló que casi el 50% provienen de Latinoamérica, con mayor representación de Colombia, seguido de México, Brasil y Perú. Esto suma aproximadamente 6.500 combatientes de la región.
Cárteles mexicanos en la mira
Dentro de este grupo, más de 100 son miembros entrenados por cárteles, cuya misión en Ucrania incluye:
- Obtener tecnología avanzada
- Expandir redes de narcotráfico
- Fortalecer su presencia militar en México
El funcionario advirtió que identificar a estos individuos es complejo, ya que se alistan con documentos falsificados. Autoridades mexicanas ya habían alertado sobre intentos de infiltrarse en Ucrania por parte de los cárteles Jalisco Nueva Generación y Sinaloa.
Drones y entrenamiento militar
El 20 de octubre, el Servicio de Inteligencia Exterior de Rusia informaba que Washington está al tanto de la colaboración entre cárteles mexicanos y el régimen de Kiev. Una investigación reveló que el crimen organizado envía a sus milicianos a Ucrania para capacitarlos en el ensamblaje y uso de vehículos aéreos no tripulados (drones) en combate.
Las bajas exactas de estos mercenarios son difíciles de cuantificar debido a los sistemas de legalización de personal, pero Gánchev considera que, para los cárteles, las pérdidas están dentro de un margen operativo aceptable.