La Marina Real británica enfrenta una situación crítica debido al avanzado deterioro de sus buques de guerra, especialmente las fragatas tipo 23, que han superado ampliamente su vida útil original y ahora se encuentran en condiciones precarias para navegar. Según informaciones reveladas por *The Times*, las autoridades navales evalúan medidas urgentes para acelerar la construcción de nuevas unidades y evitar un colapso operativo.
Plan de emergencia para agilizar la producción naval
Ante el riesgo de quedarse sin capacidad operativa, el gobierno británico estudia implementar turnos dobles y horas extras en los astilleros de Escocia, donde se construyen las fragatas tipo 31. Actualmente, los trabajadores de Babcock operan en jornadas de ocho horas diarias, sin labor en fines de semana, tras recortes para ajustarse a un déficit presupuestario de 28.000 millones de libras esterlinas (unos 37.500 millones de dólares).
Con un financiamiento adicional, el programa de fragatas tipo 31 podría adelantarse hasta dos años, permitiendo que la primera unidad esté lista en 2028, en lugar de 2030 como se proyectaba inicialmente. Originalmente, se esperaba que la primera fragata entrara en servicio en 2027.
Fragatas obsoleta: Un riesgo inminente
Las fragatas tipo 23, diseñadas para una vida útil de 18 años, han sido extendidas hasta superar los 30 años de servicio. Robert Clark, analista del grupo 878 Research, advirtió que estos buques
están literalmente pudriéndose y ya no pueden mantenerse en condiciones seguras para operar.
Actualmente, solo cinco fragatas tipo 23 permanecen activas, pero en lo que va del año, apenas una ha estado desplegada. Fuentes del sector naval alertaron que
al menos dos de estas naves tendrán que ser dadas de baja en los próximos meses por su estado crítica.
Reacciones y advertencias
James Cartlidge, secretario de Defensa en la sombra, respaldó los planes para acelerar la entrega de las nuevas fragatas, señalando que
esta es la única forma realista de cerrar la brecha operativa a corto plazo.
Por su parte, Clark subrayó que
es muy probable que en los próximos años la Marina Real enfrente una brecha significativa en capacidad de fragatas y de guerra antisubmarina.